Quedan a deber. No solo David Colmenares se ha visto evidenciado como auditor, sino también la titular de la SFP, Irma Eréndira Sandoval. Cuartoscuro
La ASF le observa a la SFP que incurrió en irregularidades y deficiencias en la contratación de seis servidores públicos de mando superior

CDMX.- Más allá de la polémica por la supuesta resistencia a las acciones de auditoría, desmentidas por la titular de la SFP, Irma Eréndira Sandoval, y la retractación al respecto del auditor en jefe, David Colmenares, ambos quedaron en entredicho.

Tal como lo relata el semanario Proceso, con el Sistema Nacional Anticorrupción inoperante, la SFP, dependencia de primera línea en erradicar la corrupción y vigilar las buenas prácticas, resultó afectada en su objeto y razón de ser por las numerosas observaciones de la ASF, órgano del Poder Legislativo dedicado a supervisar el ejercicio presupuestal y el desempeño en el Ejecutivo. Este descalificó a la auditoría por un informe deficiente y exigió que se le investigara.

Todo el andamiaje institucional para combatir la corrupción gubernamental quedó en duda, debilitado y bajo presión.

Entre los datos destacados de la Auditoría 77, la SFP ni siquiera actualizó el Registro de Servidores Públicos Sancionados y sólo realizó 92 investigaciones de evolución patrimonial, de un total de 575 mil 834 declaraciones presentadas en 2019 por el mismo número de servidores públicos.

La mitad de las investigaciones desarrolladas por la SFP no fueron por una política, lineamientos o metodologías que justificaran las investigaciones que realizó, sino que lo hizo a partir de notas periodísticas.

La ASF le observa a la SFP que incurrió en irregularidades y deficiencias en la contratación de seis servidores públicos de mando superior, omitiendo que no contaban con los años de experiencia requeridos conforme a la ley.

El rechazo presidencial al informe sobre la cancelación del aeropuerto que se construía en  Texcoco, por el que la ASF se retractó el lunes 22 tras atribuirle una triplicación del costo, que admitieron después, se sumó otra retractación: aunque la titular de la SFP aceptó en general el informe rechazó el aspecto más mediático del mismo, esto es, una supuesta negativa a dejarse auditar. Fue la primera retractación de Colmenares, quien, en diferentes entrevistas, aseguró que había estrecha colaboración.

Las conclusiones de la ASF no han sido desmentidas, excepto por los dos casos comentados: la retractación del aeropuerto en Texcoco y la afirmación sobre la negativa a recibir auditores en la SFP. Con información de Proceso