Especial/ Desarrollada en conjunto con la compañía biotecnológica alemana BioNTech, la vacuna de Pfizer es una de las promisorias para prevenir contagios
Corea del Norte ha sido acusado de operar un ejército de miles de piratas informáticos bien entrenados que ha atacado empresas, instituciones e investigadores en Corea del Sur

De acuerdo con medios internacionales, hackers de Corea del Norte trataron de vulnerar sistemas informáticos de la farmacéutica Pfizer, para robar información y tecnología sobre la vacuna contra el COVID-19.

Los presuntos ataques habrían sido detectados por el Servicio de Inteligencia Nacional de Corea del Sur, según reveló un legislador surcoreano.

“(La agencia) nos informó que Corea del Norte trató de obtener tecnología que involucraba la vacuna Covid y el tratamiento mediante el uso de la guerra cibernética para hacker Pfizer”, aseguró Ha Tae-keung, según reproduce CNBC citando un cable de AFP.

Corea del Norte profundizó el ya estricto cierre de sus fronteras en enero de 2020, con el objetivo de protegerse del virus SARS-CoV-2.  El líder norcoreano, Kim Jong-Un, ha insistido que el país no ha tenido casos de coronavirus, aunque expertos dudan de esa afirmación.

Corea del Norte ha sido acusado de operar un ejército de miles de piratas informáticos bien entrenados que ha atacado empresas, instituciones e investigadores en Corea del Sur, entre otros lugares.

Desarrollada en conjunto con la compañía biotecnológica alemana BioNTech, la vacuna de Pfizer es una de las promisorias para prevenir contagios y casos graves de COVID-19. Según ambas compañías, ofrece un 95 por ciento de eficacia. Sin embargo, requiere de estrictas condiciones de almacenamiento, que hacen que su distribución deba realizarse coordinadamente.

Los presuntos ataques norcoreanos representan el último eslabón de una larga cadena de incidentes que han sufrido las organizaciones de atención médica durante el combate a la pandemia.

En noviembre de 2020, Microsoft aseguró que al menos nueve organizaciones de salud, incluida Pfizer, habían sido atacadas por grupos apoyados por Corea del Norte y Rusia.

Un mes más tarde, la compañía IBM había alertado sobre una potencial campaña global de phishing destinada a atacar a los actores involucrados en el proceso de distribución del antídoto.