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El Colmex y el BM organizaron este viernes un foro sobre “La revolución Big Data en estudios sociales: ¿qué hemos aprendido y hacia dónde vamos”

Ciudad de México.- Toda la información que existe actualmente en internet y a la que se puede acceder libremente (denominada Big Data), rebasa a gobiernos y regulaciones nacionales e internacionales en el resguardo de datos personales porque la tecnología avanza mucho más rápido y ese es un reto que debe ser abordado por autoridades y particulares a la par que se aprovecha esa información de manera ética, advirtió Reynaldo Campos Vázquez, coordinador general académico del Colegio de México (Colmex), entrevistado luego de inaugurar un foro sobre el Big Data.

“Ahora tenemos acceso a un nivel de información enorme, a bajo costo y en tiempo real que hace que cambie la posibilidad de que contestemos preguntas que antes no podíamos porque no teníamos datos con suficiente representatividad y el tema de nos interesa porque vemos en el Big Data un instrumento que permita empujar los objetivos de reducir la pobreza en el mundo”, aseguró a su vez Carlos Silva-Jáuregui, gerente de la práctica global de la reducción de la pobreza del Banco Mundial (BM).

El Colmex y el BM organizaron este viernes un foro sobre “La revolución Big Data en estudios sociales: ¿qué hemos aprendido y hacia dónde vamos”, en la que participaron representantes tanto de empresas como Google como de organismos multilaterales y gubernamentales, así como investigadores de diversas universidades del mundo para compartir las experiencias, dificultades y riesgos que han encontrado en el manejo de la información en línea.

Celulares y twitter arrojan demasiados datos que pueden ser aprovechados para políticas sociales

Los especialistas coincidieron en que las redes sociales y los celulares arrojan demasiada información al ciberespacio que puede ser aprovechada, seleccionada, depurada y analizada por los investigadores sociales y los gobiernos para diseñar políticas públicas encaminadas a resolver diferentes problemas de salud, educación, desarrollo económico o empleo pero también para detectar migraciones, movimientos o inconformidades sociales y tendencias electorales, pero no abordaron el tema sobre la seguridad de los datos personales.

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El sector privado ha sido el primero en aprovechar la información que está libremente en la red para fines comerciales y mercado lógicos, pero en el ámbito de la investigación social esto tiene “una data muy corta”, cuando menos de unos cinco años atrás, señaló Amparo Ballivián, quien encabeza el grupo de asesoramiento de Open Data del Banco Mundial. Manifestó que además de los problemas técnicos que implica acceder a esa información y depurarla, hay muchas bases de datos que son privadas.

En las ponencias de los investigadores y representantes privados y gubernamentales, destacó la utilización del Twitter como una fuente del Big Data de acceso fácil y gratuito.

Incluso Gerardo Leyva, director adjunto de investigación del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reveló que esta institución ha utilizado los mensajes que los mexicanos mandan al Twitter a través de su celular (porque también les sirve la geolocalización de los mismos) para realizar diferentes ejercicios de investigación.

Mencionó que las indagatorias o recolección de datos del Inegi en el Twitter van desde el flujo turístico en determinados estados en un fin de semana largo y las opiniones negativas o positivas que se registraron en esa red social en temas como el ex entrenador de la selección mexicana el “piojo” Herrera, la fuga del Chapo Guzmán o la cancelación del noticiero de Carmen Aristegui en MVS, hasta la encuesta que realiza el organismo sobre el “bienestar subjetivo” de los mexicanos u estudios particulares que trabaja con ciertas instituciones como “la salud mental de las mujeres adolescentes” a partir de los mensajes que mandan a esa red social.

Aún así, el coordinador general del Colmex sostuvo que en México persiste un rezago en el uso del Big Data por parte de los investigadores sociales e insistió que a la par que se rompa esa barrera deber cuidarse la privacidad de los datos.