Foto: Vanguardia/Jordi Sifuentes
La planeación de la apertura de la fosa llevó cuatro meses de trabajo entre las autoridades

La Fiscalía General del Estado en coordinación con la Fiscalía General de la República, iniciaron en el Panteón Municipal La Paz de Saltillo una exhumación masiva de cadáveres no identificados que fueron sepultados en una fosa común desde el 2011 sin la adecuada recepción de pruebas genéticas.

La planeación de la apertura de la fosa llevó cuatro meses de trabajo entre las autoridades, en los que se analizó la logística de exhumación y el cruce de datos sobre los 37 cadáveres y las piezas individuales en extremidades que fueron sepultadas a petición del Hospital Universitario en el lugar; sin embargo, hasta este momento no se sabe si podrían exhumar más cadáveres del número que se tiene planteado.

Dicha fosa, fue abierta luego de ocho años de insistencia por parte de una de las madres que integran los colectivos de búsqueda de desaparecidos de Coahuila, quien tenía desde diciembre del 2011 datos de que su hijo podría ser una de las personas que fueron sepultadas en el lugar, cuestión que fue denunciada ante el Ministerio Público Federal.

“Ya tenemos datos muy sólidos y precisos de acuerdo con la indagatoria federal que nos ayuden a apuntar que esta persona está sepultada en esta fosa común”, expresó el Fiscal Especializado en Personas Desaparecidas en Coahuila, José Ángel Herrera.

“Hubo una situación irregular de quien debería haberle dado seguimiento”, explicó José Ángel Herrera sobre el cuestionamiento del tiempo que tardó la autoridad en abrir la fosa, pese a tener datos del joven sepultado.

Foto: Vanguardia/Jordi Sifuentes

En este proceso, estuvo presente la Brigada de la Esperanza, conformada por los siete colectivos de familiares de personas desaparecidas en el Estado, y entre ellas, la familia de la persona que denunció el hallazgo de su hijo en dicho lugar.

La jornada de trabajo, se llevó a cabo por dos equipos compuestos por antropólogos, arqueólogos, médicos forenses y criminalistas de campo, y después de la exhumación, los cuerpos fueron trasladados al patio forense de la Delegación Sureste, que llegaron hasta el lugar trasladados en Semefos móviles.

“El proceso de exhumación se llevará a cabo en dos días. Pero el proceso de identificación, va a ser un proceso largo; una vez que se vaya concluyendo y vayan siendo procesados cada uno de los cadáveres sin identificar, estos van a ser trasladados nuevamente al Panteón La Paz”, expresó José Ángel Herrera.

En ese sentido, el Fiscal Especializado detalló que después de la inhumación, el material genético será enviado a la coordinación de servicios periciales de la Fiscalía General de la República donde serán procesadas para la obtención de un perfil de ADN que permita identificar a las personas y compararlas con alguna denuncia de familiares de desaparecidos.

Posterior a la muestra, los cadáveres serán inhumados nuevamente ahora en fosas individuales con el adecuado registro.