A partir de hoy en VANGUARDIA, cada día una mujer tomará la palabra con perspectiva de género. Y también es un llamado a la acción: te invitamos a apropiarte de las páginas escribiendo desde el cuerpo, el territorio y la experiencia...
Durante mucho tiempo, el “nosotros” dominó el discurso público. Se presentó como una palabra neutral. Pero ese plural que parecía nombrarlo todo dejó fuera muchas voces, experiencias, miradas y memorias. NosotrAs no es un capricho de lenguaje: es una corrección histórica que abre la puerta a una multiplicidad de formas de interpretar el mundo.
Cada 8 de marzo —desde aquella inolvidable marcha del 2022— una ola violeta toma las calles de Saltillo para gritar, denunciar y exigir lo que durante años sólo se decía en privado. Ante la falta de espacio, tomamos las calles. Ante la falta de escucha, escribimos en los muros y en los monumentos. Ya no estábamos dispuestas a seguir callando.
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Esa ola feminista no ha hecho más que crecer. Hoy llega también a estas páginas para contar el mundo desde nuestras trincheras, con nuestras palabras, nuestro lenguaje y nuestras formas de nombrar los temas que nos importan.
No buscamos sustituir voces ni espacios. Hemos tomado estas páginas para escribir desde el cuerpo, el territorio y la experiencia, para ofrecer una reinterpretación de lo que significa Opinión para NosotrAs.
Esta intervención es nuestro manifiesto, el punto de partida de una columna en la que, a partir de hoy, cada día una mujer distinta tomará la palabra. La creación de este espacio busca abrir debates feministas, que permitan pensar la realidad desde distintas experiencias y miradas.
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Será un espacio para nombrar las violencias que no son hechos aislados, sino estructuras que se repiten. Y hablaremos de política, de ciencia, de arte, de maternidades y de decisiones de no maternar, de la escuela, de la calle, de los cuidados, del trabajo, de la memoria y de la vida cotidiana; de lo que ocurre en el espacio público, pero también de aquello que atraviesa la intimidad de lo privado.
Partimos de la certeza de que no existe una sola forma de ser mujer. En estas páginas caben mujeres de distintos territorios, edades, razas, orientaciones sexuales, condiciones económicas, profesiones y trayectorias de vida, y las voces de quienes investigan, crean, cuestionan e imaginan otras formas de habitar el mundo.
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En NosotrAs también hay lugar para la experimentación del lenguaje. Sabemos que las palabras no son inocentes. Por eso aquí también hay lugar para un lenguaje que incomoda, que desordena y que se atreve a buscar nuevas formas de decir.
Tomamos la palabra como postura política. Escribimos porque la memoria no es neutral.
Durante mucho tiempo, otras voces contaron nuestras historias, interpretaron nuestras experiencias y decidieron qué merecía ser recordado. Cuando decimos NosotrAs, también estamos diciendo que nuestras vidas, nuestras luchas y nuestras resistencias importan. Escribir es nuestra manera de dejar huella, de registrar lo que ocurre y de construir nuestras propias memorias.
Hoy es el inicio de este espacio que deseamos sea un espejo donde podamos mirarnos y reconocernos unas a otras.
Te invitamos a unirte a este diálogo colectivo, a escribir, opinar, leer y compartir. Porque ahora la conversación también es sobre NosotrAs.