Personas en la plaza Alexanderplatz de Berlín, Alemania. El gobierno federal y los primeros ministros de los estados federales se reunieron el 14 de octubre y discutieron las restricciones contra el coronavirus (COVID-19). Foto: EFE
Personas que nunca tuvieron COVID-19 están reportando una serie de síntomas que aparentemente no relacionado con la enfermedad como dolores de cabeza insoportables, pérdida de cabello, malestar estomacal durante semanas, brotes repentinos de herpes zóster y de trastornos autoinmunes.

A fines de marzo, poco después que el estado de Nueva York cerrara negocios no esenciales y pidiera a la gente que se quedara en casa, Ashley Laderer comenzó a despertarse cada mañana con un terrible dolor de cabeza.

"Sentía que mi cabeza iba a estallar", recordó la escritora de 27 años, residente de Long Island.

Laderer trató de pasar menos tiempo en la computadora y tomar analgésicos de venta libre, pero el dolor de cabeza aumentaba al ritmo de su preocupación por la COVID-19.

"Todos los días vivía con el temor de contraerlo e iba a infectar a toda mi familia", dijo.

Después de un mes y medio de dolor, Laderer hizo una cita con un neurólogo, quien ordenó una resonancia magnética. Pero el médico no encontró una causa física.

Entonces, me preguntó: ¿estás bajo mucho estrés?

A lo largo de la pandemia, personas que nunca tuvieron el coronavirus reportan una serie de síntomas aparentemente no relacionados: dolores de cabeza insoportables, pérdida de cabello, malestar estomacal durante semanas, brotes repentinos de herpes zóster y de trastornos autoinmunes. 

Los síntomas dispares, a menudo en personas sanas, han desconcertado a médicos y pacientes por igual, lo que a veces ha resultado en una serie de visitas a especialistas, sin encontrar respuestas. Pero resulta que hay un hilo conductor entre muchas de estas condiciones, uno que tarda meses en gestarse: el estrés crónico.

Aunque las personas a menudo subestiman la influencia de la mente en el cuerpo, un gran número de investigaciones muestra que los altos niveles de estrés durante un tiempo prolongado pueden alterar drásticamente la función física y afectar a casi todos los sistemas del cuerpo.

Ahora, a unos ocho meses del comienzo de la pandemia, junto con un ciclo electoral divisivo y disturbios raciales, esos efectos se están manifestando en una variedad de síntomas.

"El componente de salud mental de la COVID está impactando como un tsunami", dijo la doctora Jennifer Love, psiquiatra de California y coautora de un libro de pronta publicación sobre cómo curar el estrés crónico.

La gente pasa un aviso de alerta Covid medio obsoleto en Londres, Gran Bretaña. Foto: EFE

EL ESTRÉS, PROBLEMA ESCONDIDO

 

A nivel nacional, encuestas revelaron tasas crecientes de depresión, ansiedad y pensamientos suicidas durante la pandemia. Pero muchos expertos dijeron que es demasiado pronto para medir los síntomas físicos relacionados, ya que generalmente aparecen meses después que comienza el estrés.

Aún así, algunas investigaciones preliminares, como un pequeño estudio chino y una encuesta en línea de más de 500 personas en Turquía, señalan un repunte.

En los Estados Unidos, un análisis de FAIR Health, una base de datos sin fines de lucro que brinda información sobre costos a la industria de la salud y a los consumidores, mostró aumentos leves a moderados en el porcentaje de reclamos médicos relacionados con afecciones desencadenadas o exacerbadas por el estrés, como la esclerosis múltiple y el herpes zóster

La porción de reclamos por lupus, una enfermedad autoinmune, mostró uno de los mayores incrementos -12% este año- en comparación con el mismo período del año pasado (enero a agosto).

Express Scripts, una administradora de beneficios farmacéuticos, informó que las recetas de medicamentos para el insomnio aumentaron un 15 % al comienzo de la pandemia.

Pero quizás el indicador más fuerte proviene de los médicos que informan sobre un número creciente de pacientes con síntomas físicos para los que no pueden determinar una causa.

El doctor Shilpi Khetarpal, dermatólogo de la Clínica Cleveland, solía ver a unos cinco pacientes a la semana con pérdida de cabello relacionada con el estrés. Desde mediados de junio, ese número aumentó a 20 o 25. La mayoría de las mujeres, de entre 20 y 80 años, informan que pierden el cabello de a puñados, dijo Khetarpal.

En Houston, al menos una docena de pacientes le han dicho al doctor Rashmi Kudesia, especialista en fertilidad, que tienen ciclos menstruales irregulares, cambios en la secreción vaginal y sensibilidad en los senos, a pesar de presentar niveles hormonales normales.

El estrés también es el culpable al que apuntan los dentistas  por el rápido aumento de pacientes con bruxismo y fracturas dentales.

"A nosotros, como humanos, nos gusta la idea de que tenemos todo bajo control y que el estrés no es un gran problema", dijo Love. "Pero simplemente no es cierto".

Una vista de un Balon casi vacío de Borgo Dora, el histórico mercadillo de Turín, Italia. Foto: EFE

CÓMO EL ESTRÉS MENTAL SE VUELVE FÍSICO

 

El estrés provoca cambios físicos en el cuerpo que pueden afectar a casi todos los sistemas del organismo.

Aunque los síntomas del estrés crónico a menudo se descartan como si estuvieran solo en la cabeza, el dolor es muy real, dijo Kate Harkness, profesora de Psicología y Psiquiatría en la Universidad Queens, en Ontario (Canadá).

Cuando el cuerpo se siente inseguro, ya sea por una amenaza física de ataque o un miedo psicológico de perder un trabajo o contraer una enfermedad, el cerebro envía señales a las glándulas suprarrenales para que bombeen las hormonas del estrés

La adrenalina y el cortisol inundan el cuerpo, activando la respuesta de lucha o escape. También interrumpen las funciones corporales que no son necesarias para la supervivencia inmediata, como la digestión y la reproducción.

Cuando pasa el peligro, las hormonas vuelven a niveles normales. Pero durante etapas de estrés constante, como una pandemia, el organismo sigue bombeando hormonas del estrés hasta que se cansa. Esto conduce a un aumento de la inflamación en todo el cuerpo y el cerebro, y a un sistema inmunológico deficiente.

Estudios relacionan el estrés crónico con enfermedades cardíacas, tensión muscular, problemas gastrointestinales e incluso encogimiento físico del hipocampo, un área del cerebro asociada con la memoria y el aprendizaje. A medida que el sistema inmunológico actúa, algunas personas pueden incluso desarrollar nuevas reacciones alérgicas, dijo Harkness.

La buena noticia es que muchos de estos síntomas son reversibles. Pero es importante reconocerlos temprano, especialmente cuando se trata del cerebro, dijo Barbara Sahakian, profesora de Neuropsicología Clínica en la Universidad de Cambridge.

"El cerebro es elástico, por lo que podemos modificarlo hasta cierto punto", dijo Sahakian. "Pero no sabemos si hay un abismo más allá del cual no se pueda revertir un cambio".

Las personas usan máscaras protectoras mientras miran el horizonte de París desde Montmartre al anochecer, solo unas horas antes de que entre en vigencia el toque de queda nocturno en toda la ciudad en París, Francia. Foto: EFE

CÓMO MITIGAR EL ESTRÉS CRÓNICO

 

Cuando se trata de estrés crónico, consultar a un médico por dolor de estómago, dolores de cabeza o erupciones cutáneas puede abordar esos síntomas físicos. Pero la causa principal es mental, dicen expertos.

Eso significa que la solución a menudo implicará técnicas de manejo del estrés. Y hay muchas cosas que podemos hacer para sentirnos mejor:

 

EJERCICIO 

 

Incluso la actividad física de intensidad baja a moderada puede ayudar a contrarrestar la inflamación en el cuerpo inducida por el estrés. También puede aumentar las conexiones neuronales en el cerebro.

 

MEDITACIÓN Y ATENCIÓN PLENA

 

La investigación muestra puede conducir a cambios positivos, estructurales y funcionales en el cerebro.

CONEXIONES SOCIALES 

 

Hablar con familiares y amigos, incluso virtualmente, o mirar fijo a los ojos de una mascota puede liberar una hormona que ayuda a contrarrestar la inflamación.

APRENDER ALGO NUEVO 

 

Ya sea que se trate de una clase formal o de un pasatiempo informal, el aprendizaje apoya la elasticidad cerebral, la capacidad de cambiar y adaptarse como resultado de la experiencia, lo que puede proteger contra la depresión y otras enfermedades mentales.

"No debemos pensar en esta situación estresante como algo negativo para el cerebro", dijo Harkness. "Debido a que el estrés cambia el cerebro, eso significa que las cosas positivas también pueden cambiarlo. Y hay muchas cosas que podemos hacer para sentirnos mejor frente a la adversidad".

Por Aneri Pattani

KHN (Kaiser Health News) es un servicio de noticias sin fines de lucro que cubre temas de salud. Es un programa editorialmente independiente de KFF (Kaiser Family Foundation) que no tiene relación con Kaiser Permanente. 

Versión original en inglés: https://bit.ly/379Q0OM

EFE

Agencia de noticias internacional fundada en Burgos el 3 de enero de 1939. El entonces ministro del Interior, Ramón Serrano Suñer, impulsó la creación de la agencia, en la que participaron activamente: José Antonio Jiménez Arnau, Manuel Aznar Zubigaray y Vicente Gállego.