Esta escritora coahuilense tiene ganas de más, de seguir aprendiendo, y para apoyar este esfuerzo la Fundación para las Letras Mexicanas le otorgó una beca, en la categoría de poesía. ESPECIAL
La escritora ganadora del Premio Nacional de Literatura Dolores Castro 2019 en Poesía es otra de los coahuilenses que obtuvo la beca de la Fundación para las Letras Mexicanas

La trayectoria literaria de Iza Rangel es corta pero abundante. Ha participado en las antologías “Los nombres del mundo” y “Cartografía a dos voces”, dirigió el proyecto Viaje en Combi del Instituto Municipal de Cultura de Saltillo y en 2019 ganó en la categoría de poesía el Premio Nacional de Literatura Dolores Castro.

Pero esta escritora coahuilense tiene ganas de más, de seguir aprendiendo, y para apoyar este esfuerzo la Fundación para las Letras Mexicanas le otorgó una beca, en la categoría de poesía, para continuar con su obra.

En entrevista con VANGUARDIA la autora de “Envilecidas como Hienas Miramos la Espesura del Cielo”, poemario que la hizo acreedora del galardón nacional, nos contó cómo ha sido su paso por la literatura, porqué hace poesía y en qué está trabajando actualmente.

“A nosotros los saltillenses, siempre nuestro primer acercamiento a la poesía es Manuel Acuña. En todas las escuelas públicas saltillenses vas a escuchar a los niños repitiendo el Nocturno a Rosario”, contó Rangel, “yo creo que mi acercamiento a la literatura es más como silvestre. Hablo de silvestre como esta cosa algo natural, no creo tener un capital cultural heredado, mi acercamiento fue de manera instintiva”.

Este acercamiento a las letras, aunque silvestre, como lo explica, no fue autodidacta y en el camino recibió la guía de algunas personas.

“Yo comencé a leer literatura cuando estaba en secundaria. En Vanguardia había una sala de lectura. Yo creo que esa sala de lectura fue de mis lugares favoritos en el mundo. Yo me acuerdo que en ese tiempo la dirigía Carolina Martínez”, recordó, “creo que Carolina me ayudó muchísimo, me aconsejó lecturas y gracias a ella me acerqué a Hermann Hesse, a Gabriel García Márquez. Creo que ese fue mi acercamiento. Mi vida en Saltillo está muy ligada a la literatura”.

“Después cuando Mabel Garza está en el Instituto Municipal de Cultura yo comienzo a coordinar el programa Viaje en Combi y lecturas de poesía en las esquinas. Eso también fue un acercamiento para mí. Esta poesía que sale a las calles y que se dice en el oído a los otros, como un acercamiento real”, agregó.

Como suele suceder, las primeras interacciones con el arte literario fueron a través de la narrativa, de las novelas, pero su paso al mundo de la poesía le es difícil de explicar, aunque asegura que fue natural.

“Creo que la poesía es el género en el que me siento más… no puedo decir que segura, porque la poesía nunca se trata de seguridad. La poesía siempre se está cuestionando a sí misma, la poesía siempre es como una revisión de lenguaje y creo que por eso me acerco a ella, porque dudo mucho, porque dudo del lenguaje y porque quizás no me siento conforme con cómo las cosas están nombradas o cómo las cosas se me presentan”, explicó.

Formar parte de la Fundación para las Letras Mexicanas es una oportunidad que le permitirá “aprender muchísimo” y es ahí donde reside su principal interés. Más allá de buscar un objetivo creativo específico ella está en un proceso de exploración y aprendizaje para el cual está beca servirá de mucha ayuda.

“Cuando tú estés en el lugar que quieres estar y das lo mejor de ti, y aunque suene muy motivacional, realmente tengo esa seguridad que yo quiero escribir y de alguna forma u otra toda mi vida está encaminada a eso”, expresó.

Si bien su interés principal en la poesía nos contó que también está trabajando en una novela, proyecto que de momento está en pausa pero trata sobre “la desaparición de los lenguajes privados. Justo estoy tomando un taller con la Embajada de España acerca del duelo y la memoria. Creo que ahorita quiero trabajar sobre eso, quiero trabajar la novela”.

“Y más por la sociedad que vivimos, los lenguajes privados que vamos perdiendo. A eso me refiero al hablar de que la poesía pone en común las cosas. La necesidad de vivir los duelos en comunidad. En el marco de la pandemia, en el marco de este sistema tan individualista, del sistema capitalista y neoliberal, creo que es necesario replantearnos las cosas por las cuales constituimos una sociedad”, agregó.

En cuanto a la poesía compartió que está trabajando en un poemario ”acerca de la intervención de lenguajes. Quiero trabajar con unos documentos legales, que no es algo nuevo, pero me interesa mucho trabajar el tema de la casa, de la infancia”. Rangel, quien estudió la mitad de la carrera de derecho —motivada por su abuelo, quien pensaba en las letras afines al derecho basado en las figuras de los autores del grupo de Los Contemporáneos— antes de irse a la carrera de Letras Hispánicas de la UANL, ahora tendrá que poner en pausa sus estudios, el último año de estos, para ir a la CDMX y aprovechar esta oportunidad.