Foto: Especial
La mujer que redimió al genio. Hans Luijten, comisario del museo Van Gogh de Ámsterdam, publica una extensa biografía fruto de su investigación sobre Jo Van Gogh-Bonger, cuñada del artista y viuda de su hermano Theo

Hay un importante hueco en la historia para Johanna van Gogh-Bonger. De acuerdo a El Mundo, Johanna es relegada al papel secundario de cuñada de Vincent Van Gogh y es quizás la mas importante para entender la resonancia del pintor en la Historia universal del arte.

Así al menos lo entiende Hans Luijten, comisario permanente del Museo Van Gogh de la capital holandesa y autor de Todo para Vincent, una extensa biografía fruto de cinco años de investigación sobre la mujer que puso en el mercado al autor de Calavera con un cigarrillo. «Trabajó estratégicamente para poder colocar los cuadros de Van Gogh, buscando a los mejores intermediarios por todos los Países Bajos y parte de Francia.

De la misma manera, se puso en contacto con todos los escritores y críticos de arte con influencia para que se hablara de Vincent en los periódicos y revistas de la época», explica este profesor de literatura renacentista que lleva un cuarto de siglo investigando sobre el gran misterio del pintor brabante. Su trabajo, que se basa en el análisis pormenorizado de tres décadas de diarios de la esposa de Theo van Gogh y que ya ha visto la luz en holandés, será traducido al inglés antes de fin de año.

 

Te puede interesar
Johanna van Gogh-Bonger posa con su hijo en una imagen de archivo

Según Luijten, la importancia de Jo con el legado Van Gogh se explica a través de dos grandes hitos. En primer lugar, la exposición que organizó junto al Museo Stedelijk de Ámsterdam en 1905, 15 años después de la muerte de Vincent y 14 de la muerte de su marido.

En ella, además de exponer el trabajo más vivo del pintor de los meses de Arlés, se encargó de establecer contacto con los más acaudalados e importantes marchantes de arte de la época. Este paso, clave para que los cuadros se hicieran célebres por todo el Viejo Continente, quizá sea más importante pero menos conocido que su gran contribución a la mística torturada de Van Gogh: la publicación, en 1914, del primer tomo de la correspondencia que el artista mantenía con su hermano.

A través de más de 800 misivas, Johanna acondicionó, tradujo al inglés e hizo públicas las conversaciones fraternas en un período de tiempo que abarca desde agosto de 1872 hasta julio de 1890, unos meses antes de la muerte del pintor. La importancia de los documentos, que Theo legó a su mujer, no sólo ayuda a entender el complicado proceso creativo de Vincent, sino que también se convirtió de inmediato en la principal guía de estudio y bitácora de los estudiosos del creador de La noche estrellada.

Con información de El Mundo