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Al momento de dormir se llevan a cabo importantes procesos biológicos como la regulación metabólica, la consolidación de la memoria, la activación del sistema inmunológico, etc. Descansar poco o no tener un sueño reparador los obstaculiza y da paso a enfermedades crónicas

De acuerdo con expertos de la Clínica de Trastornos del Sueño de la UNAM, la mitad de la población en México padece algún trastorno del sueño, que de no atenderse a tiempo, pueden verse gravemente afectados por alguna enfermedad neurológica o cardiovascular.

Al momento de dormir se llevan a cabo importantes procesos biológicos como la regulación metabólica, la consolidación de la memoria, la activación del sistema inmunológico, etc. Descansar poco o no tener un sueño reparador los obstaculiza y da paso a enfermedades crónicas.

¿Qué se daña en tu cerebro?

Si los “pequeños desvelos” son constantes, a largo plazo pueden afectar las zonas en donde se almacena la información numérica, los recuerdos y también las emociones; por eso, una persona cansada puede presentar irritabilidad, fallas en la memoria o lagunas mentales. También aumenta el riesgo de un derrame cerebral debido a las débiles conexiones neuronales.

Otras enfermedades asociadas

Conforme al artículo “Trastornos del sueño: ¿qué son y cuáles son sus consecuencias?” de la revista de la Facultad de Medicina de la UNAM, existe evidencia de que los trastornos del sueño incrementa el riesgo de tener padecimientos crónicos. entre los más comunes se encuentran:

  • Cardiovasculares: Hipertensión, cardiopatía isquémica, insuficiencia cardiaca, fibrilación auricular
  • Metabólicas: Síndrome metabólico, diabetes mellitus tipo 2, obesidad, dislipidemia.
  • Neurológicas: Enfermedad vascular cerebral, deterioro cognitivo o demencia
  • Psiquiátricas: Depresión, ansiedad, suicidio.
  • Otras: Síndrome de fatiga crónica.

No basta con dormir ciertas horas, los especialistas mencionan que se debe lograr la máxima calidad del sueño, por eso es recomendable llevar a cabo algunas medidas para lograr un descanso saludable. Algunas de ellas son:

  1. Dormir en ambientes favorables, como un colchón ergonómico y confortable, luz totalmente apagada y absoluto silencio.
  2. Descansar adecuadamente el número de horas recomendadas según su edad (6 a 8 horas, mínimo por día).
  3. Evitar actividades sensorialmente estimulantes antes de acostarse (videojuegos, celular, televisión).
  4. Eliminar la ingesta de bebidas azucaradas, por lo menos 4 horas antes de ir a acostarse.