Luiz Inácio Lula da Silva, pidió hoy aplazar una audiencia judicial para poder viajar al Vaticano donde tiene planeado reunirse con el papa Francisco este 13 de febrero | Foto: Especial
El mandatario pasó 580 días en prisión por dos condenas dictadas durante distintos procesos en su contra y ahora goza de su libertad condicional

El ex presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió hoy aplazar una audiencia judicial para poder viajar al Vaticano donde tiene planeado reunirse con el papa Francisco este 13 de febrero, afirmaron sus abogados.

Lula, quien actualmente se encuentra en libertad en espera el resultado de la Corte Suprema por cargos de corrupción en su contra, pretende ausentarse del país suramericano el 12 y el 15 de febrero, de acuerdo con la petición de su cuerpo jurídico a la Corte Criminal de la capital.

El ex mandatario tenía un interrogatorio judicial previsto para el 13 de febrero por los supuestos cargos y no existen restricciones para salir, pues es un derecho que no le ha sido negado por ningún juez o tribunal, afirmó un vocero del Partido de los Trabajadores (PT) a la agencia Télam.

Esto también fue confirmado desde su propia cuenta de Twitter, donde Lula afirma, “visitaré al papa Francisco para agradecer no solo la solidaridad que tuvo conmigo en un momento difícil, sino sobre todo su dedicación a los oprimidos. También quiero discutir la experiencia brasileña en la lucha contra la pobreza”.

Lula pasó 580 días en prisión por dos condenas dictadas durante distintos procesos en su contra y ahora goza de su libertad condicional.

Fue condenado en tercera instancia a ocho y 10 meses por corrupción pasiva y blanqueo de capitales, tras ser declarado culpable de recibir un apartamento en el balneario paulista de Guarujá a cambio de favores políticos a la constructora brasileña OAS.

La otra pena que pesa sobre Lula es de 12 años y 11 meses de cárcel, en un caso similar, pero dictada hasta ahora en primera instancia. Espera ser interrogado por un delito relacionado con la promulgación en 2009 de una prórroga de los incentivos fiscales para los fabricantes de coches a cambio de sobornos.

Según la prensa local, el encuentro que sostendrá Lula con el papa fue gestionada por el presidente argentino Alberto Fernández durante una visita al Vaticano a fines de enero.

En mayo pasado, Francisco envió una carta de ánimo al ex mandatario en donde indicó “el bien vencerá al mal, la verdad vencerá la mentira y la Salvación vencerá la condenación”.

Francisco destacó en la carta las pruebas que ha tenido que vivir Lula últimamente entre las que destacó la muerte de su esposa, Marisa Sánchez, del ex gobernante Genival Ignacio y del nieto Arthur Lula da Silva.