El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva sale este sábado tras asistir al funeral de su nieto Arthur Araujo Lula da Silva en Sao Bernardo do Campo | Foto: EFE
A la ceremonia fúnebre acudieron los principales dirigentes del PT, fundado por Lula, partido de que gobernó Brasil por 13 años entre 2003 y 2016

El ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, autorizado por primera vez a abandonar la celda en la que está preso por corrupción desde abril de 2018 para participar en el sepelio de un nieto de 7 años, que murió de meningitis, aseguró que demostrará su inocencia como forma de honrar al menor.

De acuerdo con el relato de las personas que acompañaron al ex gobernante en las poco menos de dos horas en que estuvo en la ceremonia fúnebre, Lula relató en un emocionado discurso que su nieto sufrió "bullying" cuando lo encarcelaron y que, por eso, la mejor forma de honrarlo es demostrando que es inocente.

"Su pronunciamiento antes de despedirse nos emocionó a todos. Contó que su nieto venía sufriendo bullying en la escuela y que los compañeros le decían que su abuelo estaba preso por ladrón", relató el principal líder del Movimiento de los Sin Tierra (MST), Joao Pedro Stédile, un aliado incondicional de Lula.

"Entonces, dirigiéndose al (cuerpo del) nieto, se comprometió a luchar de todas las formas para que la Justicia lo reconozca como inocente. Dijo que, en el cielo, él tendrá mucho orgullo del abuelo que tuvo", agregó el dirigente del MST, una activa organización campesina e histórica aliada del Partido de los Trabajadores (PT).

LULA, PRESO POR CORRUPCIÓN Y LAVADO DE DINERO

En la única vez que ha salido de prisión y tras ser autorizado por la Justicia, Lula participó en el velorio de su nieto y en la ceremonia de cremación en el cementerio Jardín de la Colina de Sao Bernardo do Campo, ciudad del área metropolitana de Sao Paulo en la que comenzó su carrera política y en la que tiene residencia.

El exmandatario, que purga en la ciudad de Curitiba dos condenas por corrupción y lavado de dinero, llegó al cementerio hacia las 11:10 hora local de este sábado y se despidió de sus familiares y aliados políticos a las 12:58, antes de abordar el coche policial en el que comenzó el viaje de regreso.

A la ceremonia fúnebre acudieron los principales dirigentes del PT, la formación que Lula ayudó a fundar en 1980 y que gobernó Brasil por 13 años entre 2003 y 2016.