El desarrollo de 330 mil niños menores de 3 años está en riesgo, al igual que el empleo de las cuidadoras de las 9 mil 500 estancias infantiles y la brecha de desigualdad de género, luego de que el gobierno recortó casi la mitad el presupuesto anual del programa creado en 2007
Foto: Cuartoscuro

El día uno de su Gobierno, el Presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró frente a miles de asistentes en el Zócalo de la Ciudad de México que se mantendrían las estancias infantiles. Dos meses después, en ese mismo corazón de la capital del país, cientos de encargadas y padres se manifestaron frente a Palacio Nacional contra el recorte de presupuesto al programa de casi la mitad (2 mil millones de pesos), ya que, acusaron, los mil 600 pesos bimestrales dados a los padres de manera directa no cubrirán sus salarios ni los insumos para dar alimentos y recreación a los menores.

Si existen sospechas de corrupción, pidieron que el Gobierno federal realice una revisión exhaustiva en vez de destruir el programa. La Auditoría Superior de la Federación (ASF) sólo ha observado el 1.8 por ciento del presupuesto, y detectado fallas en casos específicos de estancias en Jalisco y Estado de México.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) alertó que ese ajuste podría restringir el derecho a la educación y estimulación temprana, a vivir en condiciones de bienestar, y a un sano desarrollo integral. Además, obliga a los padres a caer en gastos imprevistos o dejar a sus hijos al cuidado de personas sin preparación, lo cual constituye un riesgo para su integridad y seguridad, y, al orillar a las mujeres trabajadoras a renunciar a su empleo, representa una medida que ahonda las brechas de desigualdad de género en el país.

El programa, iniciado en 2007 durante el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, cuenta con 9 mil 500 estancias infantiles. Cuidadoras capacitadas atienden a 330 mil niños de 1 a 3 años 11 meses durante 8 horas con dos comidas y una colación, y son supervisadas por la Secretaría de Bienestar, el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), Salubridad y Protección Civil. Hay una cuidadora por cada ocho niños y en el caso de los 4 mil niños discapacitados, son una por cada cuatro menores.

Su oferta supera a los 220 mil niños atendidos por guarderías del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) para los padres con seguridad social, en un país donde la mitad de los trabajadores laboran en la informalidad sin acceso a ese derecho.

“Nuestro trabajo es atender a niños de escasos recursos, de padres y madres que no tienen ninguna prestación. El programa de estancias infantiles ha significado poder tener a estos niños y brindarles alimentación, desarrollo, cuidado, higiene”, dijo Elizabeth Angoa, una cuidadora de una estancia en Nezahualcóyotl, Estado de México, un municipio donde, describió, hay mucha violencia y una alta tasa de madres adolescentes solteras, “y en las estancias evitamos que los niños sufran de esta violencia en sus casas”.

“Existe un gran desconocimiento por parte del nuevo Gobierno de cómo han estado funcionando las estancias. [El Presidente] no nos ha ido a visitar, habla de malos manejos y nos culpa de haber tenido situaciones de corrupción, pero no se pone a pensar que esto viene desde arriba y nosotros estamos demostrando nuestro trabajo porque hay mecanismos en los que somos supervisados”, destacó. “Tenemos cédulas de evaluación de Sedesol y del DIF, y reglas de operación”.

“Muchos de nosotros votamos por él porque estamos cansados de la corrupción, pero yo creo que hay mecanismos que se pueden diseñar. Si él quisiera, puede invertir para mejorar este programa y evitar la corrupción”, añadió.

Para 2019, se aprobaron 2 mil 041 millones de pesos para el programa federal de la Secretaría de Bienestar frente a los 4 mil 070 millones de pesos de 2018, de acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Secretaría de Hacienda, cuyo titular Carlos Urzúa Macías dijo que esos mil 600 pesos bimestrales “se le puede dar a la abuela que va a cuidar mejor a los niños que las propias estancias infantiles”.

“Está afectando el desarrollo de los niños porque quien cuide a los niños, por ejemplo, la abuelita, no tiene la misma condición para enseñarle las actividades que tenemos en la estancia. A nosotras como maestras también nos afecta porque es nuestra fuente de empleo. Al darle el dinero a los papás muchos van a dejarlos en casa y se va a optar por cerrar las estancias”, lamentó Mónica Montalvo, encargada de Maternal II en la estancia “Estrellitas Tutú” en Chalco, Estado de México.

“Los papás están angustiados porque no saben dónde dejar a sus pequeños porque la mayoría trabaja. El subsidio del Gobierno no solventa todos los gastos”, agregó la Licenciada en Educación Preescolar.

Reina Hernández tiene a su nieta de 3 años en esa estancia de Chalco, que atiende a 55 niños, desde que ella tenía 1 año porque ahí la sentían segura y ha aprendido habilidades que en casa no las hubiera adquirido. “No hay quién la cuide porque mi hija y yo trabajamos. Le diría al Gobierno que siga dando el apoyo a las estancias para que los papás trabajen tranquilos. La idea de darles mil 600 pesos no es suficiente”, dijo la abuela.

Además, reiteró la maestra Mónica, “debió haber pensado en todas las fuentes de empleo que se perderían. Él está a favor del empleo y ahora lo está cortando. Cada persona que trabaja en una estancia tiene personas qué ver. La directora de la estancia está tratando de solventar nuestro sueldo, pero eso no nos asegura que este mes llegue completo y puntual. Estamos trabajando a sabiendas de que probablemente no recibamos pago esta quincena”.

En una estancia de Nezahualcóyotl no les han pagado desde enero, un mes después del recorte de presupuesto. La maestra Elizabeth Angoa también enfatizó el desempleo generado.

“Cada estancia tiene un promedio de siete a 12 asistentes laborando, qué va a hacer el Presidente con todas esas mujeres que se quedan sin empleo. Estamos hablando de violencia contra la mujer porque de un día a otro nos dijeron ‘ya no van a poner funcionar ni recibir apoyos’. No estamos en desacuerdo con que los padres reciban el apoyo, lo que queremos es que haya mecanismos que aseguren que efectivamente el padre de familia va a poder llevar ese recurso para la educación de sus hijos, de lo contrario no tendría sentido regalar el dinero”, afirmó.

EL 1.8 POR CIENTO OBSERVADO

–Su compromiso tres de los 100 que leyó en el Zócalo decía: ‘Se mantendrán las estancias infantiles de la antigua Secretaría de Desarrollo Social y se regularizarán los Centros de Desarrollo Infantil promovidos por el Partido del Trabajo. Ambos programas tendrán recursos garantizados en el presupuesto y pasarán a formar parte de la Secretarías de Bienestar y de Educación Pública’. Quisiera saber si esto ya se está incumpliendo –le cuestionaron al Presidente Andrés Manuel López Obrador en una conferencia mañanera.

Los dos compromisos cumplidos, se mantienen las estancias, nada más que cambia el procedimiento, o sea, los recursos se entregan a los padres de familia –respondió el mandatario.

Y los establecimientos, ¿qué va a pasar con ellos?, ¿van a cerrarse o qué mecanismos van a implementar?

Es que no hay establecimientos públicos, son particulares. Eso va a depender de las madres, de los padres, si ellos dicen: ‘El servicio que me han estado prestando me satisface, me siento seguro o segura de que mi niño esté ahí, lo entretienen, le enseñan, lo cuidan’, adelante, es lo mismo. Es que en el censo encontramos, no me gusta usar la palabra, niños que estaban de más, ¿sí me explico?

¿Ya tienen detectados los casos?, ¿va a presentarse un informe?

Sí, es un censo y es entrevista padre por padre, casa por casa. […] En el caso de los Cendis ya está, es exactamente lo mismo.

La maestra Patricia, de una estancia en Nezahualcóyotl, recordó esa misma promesa. “No tiene palabra, cambia constantemente de una cosa a otra. El Presidente no está preocupado por la niñez porque los niños no votan, un Presidente inteligente invierte en su educación”, dijo durante la manifestación en el Zócalo de este martes.

La Sedesol aplicó la “Encuesta de Monitoreo 2017 a Personas Beneficiarias del Programa en la Modalidad de apoyo a madres trabajadoras y padres solos”, la cual reveló que el 92.2 por ciento de beneficiarios utilizó el tiempo disponible para trabajar, buscar empleo, capacitarse o estudiar; en promedio contó con 34 horas semanales para acceder, permanecer en el mercado laboral o, en su caso, estudiar; el 74.4 por ciento de beneficiarios accedió a un trabajo remunerado, y el 91.9 por ciento de beneficiarios que tenían trabajo al momento de ingreso al programa y, mientras permanecieron en él, lograron mantenerse y mejorar su posición.

“Esta es una de las pocas políticas públicas enfocadas a primera infancia y las políticas conciliatorias que permitan a las mujeres salir a trabajar mientras alguien se hace cargo de sus hijos son cada vez más importantes y son parte de las reformas de tercera generación que menciona la Organización Internacional del Trabajo”, destacó la legisladora Lía Limón García, una de las fundadoras del programa, en entrevista con MVS Noticias.

Pero López Obrador ha argumentado durante sus conferencias mañaneras que el gobierno el año pasado destinó más de tres mil millones de pesos como apoyo a las familias para que sus hijos pudieran ir a estancias infantiles, pero, dice, el dinero iba a organizaciones civiles por lo que ahora se darán 1,600 pesos bimestrales directamente a los padres para que ellos entreguen esos recursos a quienes administran las estancias o que lo utilicen de la manera que ellos decidan.

“Los padres se encuentran preocupados porque les han dicho que les van a dar un subsidio de mil 600 pesos. Lo que se preguntan es cuándo se lo van a dar, y dos, cuánto tiempo se van a tener que esperar para llevarlo a la estancia”, expuso la maestra Elizabeth. “Es un conjunto de gastos que se requieren para el funcionamiento de una estancia infantil y que dudo mucho que los padres lo tengan en sus casas”.

La CNDH alertó que, considerando los altos índices de pobreza y vulnerabilidad social, es probable que los apoyos económicos que eventualmente se entreguen sean destinados a cubrir otras necesidades básicas y no a garantizar los derechos de la niñez.

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) solo ha observado el 1.8 por ciento del presupuesto. En la auditoría de la Cuenta Pública de 2011 concluyó que la Secretaría de Desarrollo Social cumplió con el objetivo de contribuir con la oferta de espacios de cuidado y atención infantil de conformidad con las Reglas de Operación del Programa. En 2013 solo le pidió coordinación con los gobiernos de los estados y los municipios para potenciar el impacto y la cobertura.

“Al Presidente le pasaron un diagnóstico equivocado, y el Presidente está mal informado. Las observaciones de la Auditoría Superior de la Federación son al 1.8 por ciento del presupuesto de este programa. ¿Por observaciones al 1.8 por ciento vas a cerrarlo? No lo justifica. Ha dicho que las listas de los niños están infladas (se puede resolver con un sistema electrónico), que hay niños fantasmas, que lo dudo porque la Secretaría del Bienestar tiene que contar con toda la documentación niño por niño y madre por madre”, afirmó Lía Limón García.

La maestra Mónica, de la estancia “Estrellita Tútú” en Chalco, pidió al Presidente tomarse el tiempo de hacer una revisión exhaustiva a las estancias “y checar en qué escalafón están esos desvíos. En mi estancias los niños que van son los que están registrados. ¿Cómo van a falsificar una lista si se lleva por día y se entrega mensualmente a la estancia correspondiente? Es incoherente que digan que los niños no existen porque todos pasan lista diario y con base en eso se determinan los montos. Es imposible corromper los filtros que llevamos, tenemos supervisores en el DIF”.

La profesora Elizabeth explicó que ellas como responsables de las estancias no son las que reciben la documentación de los papás, sino un representante de la Sedesol para afiliar al niño. “Nosotros llevamos un listado de firmas donde el padre firma todos los días su entrada y su salida, y los supervisores revisan ese listado y las bitácoras de instalaciones de gas y luz. Tenemos también la parte del DIF, ellos revisaban las actividades de los niños y su alimentación”, determinó.

LAS IRREGULARIDADES

En 2014 la Auditoría Superior de la Federación sí halló pagos indebidos por 140 millones de pesos a dos estancias infantiles que recibieron apoyos, pese a que en un caso no procedió su incorporación, y en el otro no se demostró que inició operaciones; además de que su domicilio señalado en el Convenio de Concertación no coincidió con el descrito en la cédula de viabilidad.

Además, cinco estancias en Jalisco recibieron recursos sin haber contado con el visto bueno de Protección Civil, con el fin de salvaguardar la integridad física de los infantes y empleados; otras  77 estancias contaron con el dinero sin haber contado con las Pólizas de Seguro de Responsabilidad Civil y Daños a Terceros vigentes en 2014; y servidores públicos alteraron información para beneficiar a estancias infantiles que no cumplían con la normativa.

También hubo apoyos otorgados por 137 millones 900 mil pesos a dos estancias infantiles que no acreditaron la aplicación de los apoyos del Impulso a los Servicios de Cuidado y Atención Infantil, y se dio a cuatro estancias infantiles 280 millones de pesos sin haber cursado la capacitación inicial, y no se suspendieron dos estancias que presentaron beneficiarios duplicados o con edad menor que la establecida.

En la Cuenta Pública de 2016, el órgano fiscalizador observó que la Delegación de la Sedesol en el Estado de México, en sus estados de cuenta bancarios no se identificaron los depósitos de los apoyos a 67 estancias infantiles por 619 millones de pesos reportados como pagados en el auxiliar contable; tampoco se presentaron los comprobantes de los reembolsos de la revalidación del Programa Interno de Protección Civil ni de la contratación de la póliza de seguro de responsabilidad civil y daños a terceros que amparan los apoyos por 82 millones 500 mil pesos.

Al Presidente Andrés Manuel López Obrador también le preocupa que ocurra lo mismo que en la guardería ABC del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Hermosillo, Sonora, la cual se incendió en junio de 2009 y causó la muerte de 49 niños.

“Tengo en la cabeza que por un programa parecido sucedió lo de ABC, pero además tenemos que ver cómo funciona”, dijo. “Claro que vamos a seguir apoyando, pero podemos buscar un mecanismo donde se les apoye de manera directa, que no sea a través de intermediación […] Nosotros ya no vamos a entregar recursos a organizaciones sociales, ni a las organizaciones de la llamada sociedad civil, para eso es el gobierno”.

“Los niños de las estancias van a tener apoyo, lo que no queremos es la intermediación onerosa, costosa, fraudulenta; ya eso se termina”, reiteró. “Hay irregularidades en el manejo de las estancias infantiles. No queremos nosotros, entre otras cosas, cargar con la responsabilidad de la inseguridad y de riesgos de los niños. Eso me preocupa mucho […] Tiene que ver con el neoliberalismo, eso nos ocasionó la desgracia de la estancia ABC, porque era una función del Seguro Social que se le entrega a particulares”.

Lía Limón García, una de las fundadoras del programa, argumentó en entrevista con MVS Noticias que “el programa de estancias infantiles lleva 12 años operando y nunca ha tenido un accidente de ese tipo […] El que haya habido un accidente, que fue una tragedia y se debe evitar, no hace que se elimine un programa, sino habrá muchos accidentes silenciosos”.

La maestra Elizabeth Angoa, de una estancia de Nezahualcóyotl, aseguró que señalan que las estancias infantiles no estábamos con seguridad, “pero teníamos que contar con un reglamento de Protección Civil y habilitar los espacios con extintores, salidas de emergencias, escaleras de emergencias, puntos de evacuación, simulacros. Un claro ejemplo es del 19 de septiembre cuando fue el temblor: de todas las instituciones educativas, las estancias infantiles fueron las únicas que pudieron operar porque tenemos todo en regla”.

El viernes, el mandatario comentó que le “llama mucho la atención que estén tan aferrados, cuando les estamos dando como opción que no van a quedarse los niños sin apoyo, ni las familias; les diría que van a recibir hasta más, pero ya no con intermediarios”.

Sin embargo, actualmente en las estancias el apoyo federal es de 950 pesos mensuales y de 1,800 pesos en caso de niños con discapacidad. “El gobierno quiere dar 1,600 pesos, pero bimestral; lo quieren bajar. Y el complemento es el que dan las madres, el cual varía de municipio a municipio, de estado a estado”, explicó Lía Limón.

La maestra Elizabeth dijo que la niñez es importante porque son la semilla. “Hay niños en situación de desnutrición, maltrato, abuso sexual, nosotros estamos ocho horas con ellos, todos los días. Si fuera por dinero me hubiera dedicado a la política”, aseveró.