El coordinador de la Jucopo dijo que los legisladores son autónomos y no permiten presiones externas para tomar sus decisiones. CUARTOSCURO
Opositores al acuerdo señalan que éste no se consultó con los ministros de la Corte

CDMX.- El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Senado, Ricardo Monreal, rechazó que el dictamen de la reforma en materia de justicia se hubiera desarrollado en condiciones de presiones dirigidas a los senadores por parte de ministros, gobernadores o representantes del gobierno federal, y destacó que en febrero se abrirá el proceso de legislación reglamentaria que acompañará a la transformación interna del Poder Judicial. El dictamen fue enviado a San Lázaro para su revisión.

Con mayoría calificada, el pleno del Senado aprobó la primera reforma al Judicial, desde 1994, y entre sus objetivos plantea una nueva funcionalidad de la Corte. En las críticas que se presentaron en el pleno, los senadores en contra hicieron énfasis en que ni los propios ministros fueron consultados y que se llevó a cabo un parlamento abierto “con los asesores” del presidente de la SCJN, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea.

El presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Cristóbal Arias Solis, dijo que en la tarea de estudio y dictamen de la iniciativa, que se llevó de manera conjunta con la Comisión de Estudios Legislativos, encabezada por Ana Lilia Rivera, se obtuvo “una reforma importante de una gran trascendencia y de largo alcance que, sin duda, vendrá a contribuir al fortalecimiento del Poder Judicial de la Federación, de la impartición de justicia y de la conformación como mayor aspiración de una sociedad mucho más justa a la que llegue más, mejor, pronta y expedita la justicia”.

Sobre presiones en el proceso legislativo, Monreal  dijo que “es totalmente falso; no tengo conocimiento de que algún ministro hay presionado o siquiera hablado con algún legislador. Si lo hubiera habido, lo más digno es que digan a quién y quién lo hizo”.

Monreal aseveró que “los senadores son lo suficientemente autónomos e, incluso, independientes, y no van a permitir que alguien los presione o los obligue a actuar en contra de su consciencia y decisión individual, y menos aun los gobernadores, con quienes tenemos una relación respetuosa, pero distante”.