Donald Trump, presidente de U. Foto: AP
Los jóvenes demandarán a Trump por quebrantar su derecho a la vida, a la libertad y a la búsqueda de la felicidad que recoge como "derechos inalienables" la Declaración de Independencia de Estados Unidos en 1776, en la que se basa la actual Constitución del país.

Niños estadounidenses y asociaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes buscan demandar al presidente del país, Donald Trump, por las deportaciones "injustas" de sus padres indocumentados.

Niños provenientes de los estados de Illinois y Florida y la organización Familia Latina Unida dieron el anuncio en rueda de prensa en la Cámara de Representantes, junto con el congresista demócrata por Illinois Luis Gutiérrez.

Los jóvenes demandarán a Trump por quebrantar su derecho a la vida, a la libertad y a la búsqueda de la felicidad que recoge como "derechos inalienables" la Declaración de Independencia de Estados Unidos en 1776, en la que se basa la actual Constitución del país.

Así mismo, piensan alegar una desigual protección por el hecho de que sus progenitores sean indocumentados, también de discriminación por su origen, en una acción judicial que llaman "No me hagan huérfano”.

En la actualidad, entre 5 y 6 millones de niños que nacieron y fueron criados en Estados Unidos tienen a uno o dos progenitores indocumentados en el país y, aunque no son prioridad para ser deportados, están en peligro de ello.

Estos padres siguen en el limbo después de que la Acción Diferida para Responsabilidad de los Padres (DAPA) proclamada en 2014 por el entonces presidente del país, Barack Obama, no entró en vigor y el Tribunal Supremo no emitió una decisión definitiva.

En declaraciones a a la Agencia EFE, la abogada de Chicago Tia Haywood Monte, que representará a estos menores estadounidenses con uno o dos padres indocumentados, expresó que su interpondrá la demanda en un plazo de 30 días a nivel nacional.

Haywood Monte, cuyo marido también es indocumentado de origen salvadoreño, afirmó que están intentando que el máximo número de letrados se unan para interponer demandas a nivel de estados.

Por otra parte, Gutiérrez dijo que los inmigrantes acudirán a los tribunales como lo hicieron los afroamericanos para acabar con la segregación racial en EU, la comunidad LGTB (lesbianas, gais, transexuales y bisexuales) para legalizar el matrimonio del mismo sexo y los musulmanes para paralizar el veto de viaje impuesto por el presidente Donald Trump a seis países mayoritariamente de esa creencia.

"Trump no solo quiere que los americanos teman a los inmigrantes, sino que también busca que los inmigrantes tengan miedo a los americanos, a las instituciones y a las autoridades del país. Pero no tiene ni los recursos ni los medios para deportar a los millones que prometió. Por eso, necesita crear esta política del miedo", expresó mientras prometió defender a los menores.

Por ello, Familia Latina Unida exige al Gobierno la responsabilidad de poner fin a estas separaciones familiares "injustas para la protección de estos niños que se enfrentan con el miedo, el trauma, la separación de sus madres y padres y se ven obligados a vivir con menos seguridad que otros ciudadanos que no viven con miedo de las deportaciones”.

Una de las caras de ésta preocupación es la de la indocumentada mexicana Verónica Castro, de la cual depende el cuidado dos de sus cuatros hijos estadounidenses que tienen una discapacidad y su esposo, el veterano militar Ricardo Pinedo, que sufre de diabetes.

Castro manifestó a la Agencia EFE que su familia no podrá seguir adelante sin ella, aunque elegió que durante un año más no tendrá que preocuparse de la deportación, ya que los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) le extendieron el permiso para quedarse en el país.

Hugo, padre de Mahalea Velasco, una niña de 11 años nacida en EU, fue deportado hace 5 años, explicó entre lágrimas el drama que su mamá, Cecelia García, que también es ciudadana EU, y sus cuatro hermanos han estado viviendo desde entonces.

Otro caso, el de una adolescente de 15 años Izaithelle Aguirre platicó que su familia ya ha pensado en un plan en el que ella y sus hermanos se quedarían con su hermana mayor de edad o su vecina, en caso de que deportaran a su madre a Honduras después de 17 años en EU.

Por último, Catherine Carlin, de 13 años, también señaló que le asusta, a ella y a sus hermanas de 9 y de 11 años, la deportación de sus padres, porque que no quieren volver a separase de ellos después de haber estado durante un año y medio a cargo de los servicios sociales.

Con Información de la Agencia EFE