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El proyecto ecológico, con el cual se buscaría la recuperación del valle que comprende el exlago de Texcoco, estaría a cargo del arquitecto Iñaki Echeverría

En el terreno donde se iba a levantar el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco, podría construirse el parque urbano más grande del mundo.

El proyecto ecológico, con el cual se buscaría la recuperación del valle que comprende el exlago de Texcoco, estaría a cargo del arquitecto Iñaki Echeverría.

En 2010, antes de que se anunciara la construcción del nuevo aeropuerto, Echeverría encabezó un proyecto que se denominó Parque Ecológico Lago de Texcoco, en una superficie de terreno de 143 millones de metros cuadrados.

“Este espacio, ubicado en el borde de la zona metropolitana de la Ciudad de México, puede hoy ser reclamado como una nueva ecología que incorpore naturaleza, cultura e infraestructura: una ecología cultural”, se lee en el proyecto disponible en su página web.

Señala que el objetivo es reclamar el sitio como la pieza de infraestructura verde más importante del valle, ya que esta infraestructura será capaz de reconciliar a la ciudad con su geografía.

Además de incorporar los ciclos hidrológicos como parte del funcionamiento de la zona metropolitana, eliminar el peligro de inundaciones para la población humana y contribuir al restablecimiento de la biota nativa.

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“Las estrategias de intervención buscan restaurar el sitio, permitiendo que se lleven a cabo procesos a corto y largo plazo. A través de la reforestación, la revegetación y la reintroducción de especies, se pretende fomentar la recuperación del ecosistema perdido”, explica.

Asimismo, el Museo del Lago, suspendido en el lago Nabor Carrillo, formaba parte de la estrategia general del Parque Ecológico Lago de Texcoco.

“Se accede a él a través de un sistema de muelles y paseos que rodean los distintos volúmenes, y permiten una gran variedad de vistas al contexto acuático”, de acuerdo con el documento.

Agrega que el volumen masivo del museo combina una serie de muros ciegos y celosías, los cuales enfatizan su textura y generan contraste entre el macizo y el vano.

El programa se divide en cinco estructuras de concreto aparente cimentadas sobre el lecho del lago.

“Estas áreas del parque servirán para albergar actividades inusuales en la ciudad, como el canotaje, deportes de vela, ciclismo de montaña, excursiones y observación de flora y fauna, creando en la zona una nueva relación con el medio ambiente y fomentando una conciencia ecológica sobre el proyecto”, apunta.

Con información de Aristegui Noticias