El Vaticano dio a conocer su informe de de 461 páginas sobre el excardenal Theodore Edgar McCarrick. El papa Francisco solo tenía conocimiento de los "rumores y acusaciones" del "comportamiento inmoral con adultos", nunca con menores.

El papa Francisco conocía los "rumores y acusaciones" del "comportamiento inmoral con adultos", nunca con menores, del arzobispo de Washington, Theodore McCarrik, de 90 años, pero "consideró que el tema había sido ya afrontado por los anteriores pontífices y no vio necesario modificar la línea adoptada".

Así concluye el extenso informe sobre la carrera de McCarrik de 461 páginas publicado hoy por el Vaticano tras dos años de investigaciones a petición del mismo Francisco, quien tras conocer una denuncia de abusos a un menor decidió expulsarle del sacerdocio y del colegio cardenalicio y confinarlo en un monasterio.

El caso estalló cuando el exnuncio en Estados Unidos Carlo María Viganò pidió en agosto de 2018 en una carta de once páginas, publicadas en medios católicos conservadores, la renuncia del papa Francisco al asegurar que éste conocía ya desde 2013, poco después de su elección, las acusaciones que pesaban sobre el cardenal McCarrick, porque así se lo dijo en un encuentro.

En el esperado informe, que busca dar transparencia a uno de los asuntos más espinosos del pontificado de Francisco, se explica que al respecto de lo que dijo Viganò, el papa "recordó una breve conversación sobre McCarrik con el entonces sustituto de la secretaria de Estado, Angelo Becciu, y no ha excluido otra conversación breve con el secretario de Estado, Pietro Parolin".

Se subraya que hasta 2017 a Francisco nunca se le entregó ningún documento o cartas anónimas sobre McCarrik y que nunca habló del tema con Benedicto XVI ni con el entonces prefecto de la Congregación para los obispos, Marc Ouellet.

El Vaticano dio a conocer su informe de de 461 páginas sobre el excardenal Theodore Edgar McCarrick. Foto: AP

El informe concluye que "papa Francisco había sólo, de oídas, conocido las acusaciones y rumores respecto a una conducta inmoral con adultos relativa al periodo anterior al nombramiento de McCarrik como arzobispo de Washington".

"Considerando que las acusaciones habían sido ya examinadas y rechazadas por Juan Pablo II y considerando que McCarrik estuvo en actividad durante el pontificado de Benedcto XVI, Francisco no vio necesidad de modificar la línea adoptada en los años precedentes", se escribe en las conclusiones.

El papa Francisco en una entrevista en 2019 a la corresponsal de Televisa, Valentina Alazraki, aseguró: "De McCarrick yo no sabía nada, obviamente, nada, nada. Lo dije varias veces eso, que yo no sabía, ni idea. Y que cuando esto que dice que me habló aquel día que vino... Y yo no me acuerdo si me habló de esto. Si es verdad o no. ¡Ni idea! Pero ustedes saben que yo de McCarrick no sabía nada, si no no me hubiera quedado callado, ¿no?".

Sólo en 2017, la archidiócesis de Nueva York recibió la primera acusación de un abuso sexual de una víctima menor de edad, un monaguillo, durante los años setenta y entonces Francisco pidió la dimisión de McCarrik del colegio cardenalicio y se abrió un procedimiento penal por parte de la Doctrina de la Fe que acabó con la expulsión del sacerdocio y la obligación de vivir retirado.

Sobre los viajes realizados por McCarrik durante el pontificado de Francisco, se admite que continuó su vida pública a pesar de las "recomendaciones" de tener un perfil bajo, pero matizan que sin ningún mandato oficial o de la secretaria de Estado. 

Vaticano, caso McCarrick hará "ser más conscientes" de responsabilidad

 

El secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, aseguró, a raíz de la publicación del informe sobre el excardenal Theodore Edgar McCarrick, retirado del colegio cardenalicio por abusos a menores, que este caso y sus conclusiones hará "que todos los involucrados en tales cuestiones sean más conscientes del peso de sus decisiones u omisiones".

En un mensaje vídeo, Parolin defiende la exhaustiva investigación que se ha realizado por orden del papa Francisco y asegura que publican el informe "afligidos por las heridas que el caso ha provocado en las víctimas, en sus familias, en la Iglesia en los Estados Unidos, en la Iglesia Universal".

Y hace suyas las palabras del papa en su Carta al Pueblo de Dios de agosto de 2018, cuando escribía que "con vergüenza y arrepentimiento, como comunidad eclesial, asumimos que no supimos estar donde teníamos que estar, que no actuamos a tiempo reconociendo la magnitud y la gravedad del daño que se estaba causando en tantas vidas".

Parolin invita a leer "el documento en su totalidad y a no pensar que se encontrará la verdad en una parte en vez de otra" pues "sólo a partir de la visión global y del conocimiento, en su totalidad, de lo reconstruido de los procesos de toma de decisiones concernientes al excardenal McCarrick, será posible comprender lo que sucedió".

Imagen 24 de abril de 2002, los cardenales James Francis Stafford (i) y Theodor McCarrick (c) junto con el presidente de la Conferencia Episcopal de EU, Wilton Gregory, asisten a una conferencia de prensa. Foto: AP

El informe es, según se desprende de las conclusiones realizadas por el Vaticano, un cúmulo de malas informaciones durante años a los pontífices Juan Pablo II y Benedicto XVI por parte los nuncios y obispos estadounidenses, pero también la desestimación por parte de los papas de algunas informaciones correctas que ya apuntaban a las conductas "impropias" de McCarrick, que se revelaron después continuos abusos de poder y sexuales a adultos y menores.

Parolin defiende que en los dos últimos años, mientras se realizaba la investigación que ha desembocado en este dossier, se "han dado pasos significativos para asegurar mayor atención a la protección de los menores e intervenciones más eficaces para evitar que se repitan ciertas decisiones tomadas en el pasado".

Parolin se refiere a las leyes sobre la creación de mecanismos estables para recibir los avisos de abusos y establece un procedimiento claro para investigar las denuncias contra los obispos que hayan cometido delitos o hayan protegido a sus responsables, así como también el eliminar el secreto pontificio sobre las denuncias y los procesos.

"Mirando hacia el pasado nunca será suficiente lo que se haga para pedir perdón y buscar reparar el daño causado", escribía el Santo Padre en la Carta al Pueblo de Dios, recuerda Parolin.

"De la lectura del documento se desprenderá que todos los procedimientos, incluido el nombramiento de obispos, dependen del compromiso y la honestidad de las personas interesadas. Ningún procedimiento, incluso el más perfeccionado, está libre de error porque involucra las conciencias y las decisiones de hombres y mujeres", añade el secretario de Estado.

Asegura que la publicación de este informe, y saber lo que ocurrió, "repercutirá también en esto: en hacer que todos los involucrados en tales cuestiones sean más conscientes del peso de sus decisiones u omisiones".

"Son páginas que nos empujan a una profunda reflexión y a preguntarnos qué más podemos hacer en el futuro, aprendiendo de las dolorosas experiencias del pasado", expresa Parolin.