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En su Plan de Negocios 2019-2023, la estatal preveía un proceso de 643,000 barriles diarios y sólo se consiguieron 592,010 barriles; la capacidad utilizada del sistema de transformación industrial de la petrolera bajó a 36.1%, su mínimo de casi 30 años

Según el último reporte de proceso de crudo de la Secretaría de Energía, hace 10 años, las seis refinerías de Petróleos Mexicanos (Pemex) procesaban 2.1 veces más crudo que el año pasado, con lo que desde el 2009 ha dejado de ingresar para su transformación 702,916 barriles diarios de crudo.

A pesar de las inversiones de 25,000 millones de pesos en trabajos para modernizar el sistema de refinación de Pemex, sus seis refinerías cerraron el 2019 con una caída anual de 3.1% en el proceso de petróleo (el sexto retroceso al hilo), con lo que en el promedio del año pasado, transformaron a combustibles 592,010 barriles diarios de crudo, usando así 36.1% de su capacidad, en contraste con 37.3% del 2018.

El Plan de Negocios 2019-2023 de la estatal petrolera proyectaba llegar a una meta de proceso de crudo de 643,000 barriles diarios, llegando así a una utilización de 39.2% de la capacidad instalada de las refinerías.

Con ello, el volumen procesado quedó 7.9% por debajo de lo proyectado, además de que fue 34% inferior a lo que previno la secretaria de Energía, Rocío Nahle, de alcanzar 900,000 barriles por día al cierre de año, y también se quedó 1.3% por debajo de lo que anunció finalmente el director general de Pemex, Octavio Romero Oropeza, de llegar a 600,000 barriles por día al concluir el 2019.

De cualquier manera, cabe destacar que esta caída anual fue la menor que ha registrado desde el 2013, cuando en contraste con el año anterior fue la única vez en una década en que Pemex elevó ligeramente, en 2.1%, su proceso de crudo. A partir de entonces, el volumen procesado ha descendido en un promedio anual de casi 13%, siendo el 2018 el peor año en la historia de la estatal, con un descalabro anual de 20% en este rubro.

Por falta de inversiones para mantenimiento e insumos —ya que a decir de la Secretaría de Energía los almacenes de refacciones de las refinerías incluso se encontraban vacíos en el cambio de administración— en una década se cayó de una utilización de 81% de la capacidad conjunta de las seis refinerías (1.6 millones de barriles diarios de proceso de crudo) a 37% del año pasado, con caídas promedio de 4.5% año tras año. Así, el gobierno de Enrique Peña Nieto recibió el sistema nacional de refinación con una utilización de 73.1% de su capacidad y lo entregó en 37.3 por ciento.

En el mes de diciembre, el proceso de crudo cayó 3.2% en comparación con el mes anterior, llegando a 570,902 barriles diarios que fueron 19,174 barriles por día menos que en noviembre. Aun así, se observó que en un año el proceso aumentó 12% y en comparación con diciembre del 2018 procesaron 60,299 barriles más.

 

Por refinería

En lo que se refiere a los centros refinadores de la empresa, la planta de Cadereyta, ubicada en Nuevo León, registró un proceso de 103,235 barriles por día, que representó una caída de 12.4% en comparación con el año anterior y una utilización de 37.5% de su capacidad.

La refinería de Madero, Tamaulipas, procesó 58,038 barriles por día, con un incremento anual de 203%, luego de que el año anterior tuvo un paro operativo de varios meses. Así, alcanzó el año pasado un uso de capacidad de 30.5 por ciento.

Minatitlán, Veracruz, que también estuvo parada varios meses del 2018, tuvo el año pasado un proceso de crudo promedio de 91,605 barriles diarios, con un incremento anual de 250% y un uso de la capacidad de 37.2 por ciento.

El resto de las refinerías tuvo caídas: en Salamanca fue de 34% anual, luego de que procesó 92,874 barriles por día, que fue 37.9% de su capacidad; en Salina Cruz, el proceso bajó 24%, llegando a 125,104 barriles por día, que también fue un uso de 37.9% de su capacidad, y Tula tuvo la menor caída anual, de 15%, con lo que promedió 121,154 barriles por día, lo que representó una utilización de 38.4% de su instalación.