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El FMI esperará varios meses para identificar la forma de gobernar de esta administración

Davos, Suiza. Es bastante normal que al instalarse un nuevo gobierno, se genere un ambiente de cautela por parte de los inversionistas. En el caso de México, este sentimiento se ha tornado en incertidumbre “en parte” por las decisiones económicas tomadas por el gobierno que apenas tiene un mes y algunos días en el poder, advierte Gian Maria Milesi-Ferretti, subdirector del Departamento de Investigación Económica en el Fondo Monetario Internacional (FMI).

“Estamos hablando de los efectos que tendrá en los inversionistas la incertidumbre generada por los cambios en políticas dirigidas por la administración como ha sido la cancelación de la construcción del que habría sido el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (...) y las menores oportunidades de inversión en el sector energético”.

Anticipa que los inversionistas esperarán varios meses para identificar la forma de gobernar de esta administración, “de la que no se tienen antecedentes a nivel federal”.

Consigna que en un nuevo episodio de aversión al riesgo emergente, es menos probable anticipar inversiones productivas generadoras de crecimiento si el mercado doméstico también está inmerso en un ambiente incierto.

“El recorte de expectativas para México, de casi medio punto porcentual para este año y el próximo, recoge el impacto de esta incertidumbre relacionada un poco con las decisiones de política económica tomadas, las menores posibilidades de inversión del sector privado en proyectos de energía, así como en el efecto de las elevadas tasas de interés en la economía”.

La tracción que suele generar Estados Unidos a la economía mexicana volverá a ser determinante. Falta ver hacia dónde se mueve.

Pesimismo por cierre de EU

El panorama mundial que trae el FMI para los mayores inversionistas congregados en este sitio de esquí alpino no es nada optimista. Si el mercado mantiene un humor marginal, seguirá incorporando en su ánimo de aversión al riesgo la prolongación del cierre presupuestal en el que se mantiene Estados Unidos y el futuro del Brexit.

Esto encarecerá aún más las condiciones de financiamiento que ya se han manifestado desde el segundo semestre del año pasado con importantes salidas de capital de emergentes como Argentina, Turquía y en algún momento, el propio México.

El desempeño de Estados Unidos se ve más nublado. Se han completado 32 días del cierre presupuestal de aquel gobierno, que al gestionar a la economía más grande del mundo, termina por afectar al desempeño global.

“(En el FMI) confiamos en que se resolverá el cierre, pero vemos posiciones demasiado rígidas en ambas partes y no se ve claramente cómo podría solucionarse. Su persistencia afectará potencialmente la confianza de los inversionistas y los consumidores, desalentando su desempeño económico”.

Si logran terminarlo esta semana, tendrá impacto en la actividad del primer trimestre, pero el problema no se ha resuelto y no se anticipa su pronta solución.

 

Ratificar T-MEC, señal positiva

El funcionario radicado en Washington no oculta su preocupación por Estados Unidos. Evade responder si este desacuerdo entre poderes podría retrasar la ratificación del acuerdo comercial con México y Canadá. Pero admite que al concretarse el paso para sustituir formalmente al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con el acuerdo renovado, se emitirá una señal positiva para México que podría contrarrestar la incertidumbre de los inversionistas.

En la actualización del informe, señalamos que la firma del acuerdo comercial entre los tres países y la posición conciliadora de China y Estados Unidos, para detener tres meses las alzas de aranceles, son favorables para desarticular la tensión comercial.

Cierto es que cuando se imponen aranceles hay mucho más detrás que una presión por comercio. Pero esta señal puede traer signos positivos, admite.

De la situación que vive Reino Unido por su proceso de salida de la Unión Europea, dice que no hay un impacto comercial o económico directo hacia México. Pero sí ve riesgo de contagio en el canal financiero, si se completa el Brexit, pues alimentará la aversión al riesgo.