Un grupo multidisciplinario presentó en Ciudad de México una reconstrucción 3D del rostro de la joven "Naia", el esqueleto más antiguo y completo de América. Foto: INAH
La reconstrucción facial tridimensional mostró a una adolescente de rasgos asiáticos, con pómulos marcados, nariz achatada y ojos rasgados que, según los investigadores, provenía de Beringia, en el noreste de Asia.
Fue una gran sorpresa para nosotros. No esperábamos ver un rostro como ese, con una cara más aplanada"...
James C. Chatters, del Laboratorio Applied Sciences/Direct AMS

Un grupo multidisciplinario presentó en Ciudad de México una reconstrucción 3D del rostro de la joven "Naia", el esqueleto más antiguo y completo de América, con unos 13,000 años, hallado en 2007 en una cueva sumergida de la península de Yucatán.

La reconstrucción facial tridimensional, presentada la noche del miércoles en el Museo Nacional de Antropología, mostró a una adolescente de rasgos asiáticos, con pómulos marcados, nariz achatada y ojos rasgados que, según los investigadores, provenía de Beringia, en el noreste de Asia.

"Fue una gran sorpresa para nosotros. No esperábamos ver un rostro como ese, con una cara más aplanada", dijo el antropólogo estadounidense James C. Chatters, del Laboratorio Applied Sciences/Direct AMS, durante la presentación.

También se mostró una recreación virtual de algunos de los aspectos de la cueva acuática. Sobre Naia, Chatters dijo que la joven, que tenía entre 15 y 17 años al momento de morir, tuvo una vida nómada y muy dura.

Caminaba largas distancias para buscar alimento. Pasó hambre por algunos periodos, dio a luz por lo menos una vez y sufrió abuso porque presenta golpes y fracturas en los brazos. La causa de su muerte aún está siendo investigada.

Un grupo multidisciplinario presentó en Ciudad de México una reconstrucción 3D del rostro de la joven "Naia", el esqueleto más antiguo y completo de América. Foto: bafsudralam.blogspot.com

La cueva donde el agua y el tiempo la enterraron fue llamada "Hoyo Negro", ya que por sus dimensiones ninguna luz alcanza a cubrir su oscuridad.

El mexicano Alberto Nava, uno de los arqueólogos que descubrió la oquedad, trabaja en desarrollar un modelo 3D de la totalidad del lugar.

Se sitúa 50 metros bajo tierra, dentro de un intrincado sistema de túneles acuáticos que hace 13,000 años estaban secos y que hoy están bajo las entrañas del paradisiaco Caribe mexicano que habitó el imperio maya.

El hallazgo de "Naia", con ADN conservado, fue un parteaguas en las teorías del origen del hombre en América porque reforzó la idea de que el estrecho de Bering era puente de paso para los antiguos nómadas.

La osamenta de la joven no era la única esperando en las profundidades de "Hoyo Negro" para volver a ver la luz.

En el interior de esta "caja de secretos", protegidos por las condiciones de humedad, se encontraron los restos de 42 animales de 13 especies distintas que datan de 40,000 años atrás. Entre ellos hay gatos montés, pumas, osos, perezosos, tapires, pecaríes, tigres dientes de sable y más especies.

"Siete de ellas se extinguieron sin duda por el cambio climático, otras siete aún existen. Lo interesante es que hablan de un intercambio biótico que inicia en el norte de Sudamérica y se dirigía hacia el norte del continente", explicó el estadounidense Blaine Schubert, director del Centro de Excelencia en Paleontología de la Universidad Estatal de Tennessee del Este.

Los especialistas creen que "Naia" y la fauna buscaban refugio y agua en sitios como "Hoyo Negro", donde quedaban atrapados y perecían al no poder salir o por accidente.

Una característica del rostro de la joven podría estar relacionada con esa búsqueda, dijo a dpa la mexicana Pilar Luna, coordinadora general del Proyecto Arqueológico Subacuático Hoyo Negro.

"Los animales olfatean el agua, 'Naia' tenía una nariz ancha. Imaginamos que ella fue desarrollando esta característica para buscar el agua del pozo de ‘Hoyo Negro’ que entonces estaba seco", explicó. El nivel del agua en los últimos 10,000 años subió más de 100 metros en el Caribe y por eso hoy las cuevas están sumergidas.