El Gobierno español presidido por Pedro Sánchez dio a conocer que el Rey emérito Juan Carlos I, en medio de en medio de un escándalo financiero, no recibirá tratamiento especial por los tribunales de España.

El exrey Juan Carlos no recibirá tratamiento especial por los tribunales españoles, afirmó el gobierno en medio de versiones de que el antiguo monarca se dispone a admitir ingresos no declarados al fisco.

Los diarios El País y El Mundo citaron fuentes anónimas según las cuales Juan Carlos, quien en agosto abandonó el país en medio de un escándalo financiero, desea admitir que no pagó impuestos. Según El País, el monto asciende a más de 500,000 euros (605,000 dólares).

Bajo las leyes españolas, si alguien confesa no haber pagado impuestos y paga la suma adeudada al fisco, puede eludir cargos penales.

El equipo legal del antiguo monarca no respondió de inmediato a pedidos de comentario. Tras abandonar España, Juan Carlos se dirigió a los Emiratos Árabes Unidos, pero no está claro si permanece allí ahora.

El ministro de Transporte José Luis Ábalos declaró en entrevista con la emisora RTVE que “la ley es igual para todos y ha de cumplirse igual, en sentido positivo y negativo.”

Ábalos aseguró desconocer las intenciones del antiguo monarca, pero añadió: “Lo mejor es que no hubiera ocurrido en cualquier caso”.

Juan Carlos está siendo investigado en España y Suiza por supuestas irregularidades financieras. Son esas las averiguaciones que lo llevaron a abandonar el país en agosto.

Desde entonces la fiscalía abrió varias investigaciones de corrupción sobre Juan Carlos.

La pesquisa causó desasosiego en la coalición de gobierno y en la monarquía, y dió impulso a los movimientos antimonárquicos.