México es un país solidario y tiene una enorme capacidad para recibir a los migrantes, somos profundamente hospitalarios, además de que históricamente hemos mantenido lazos de amistad con los centroamericanos

Torreón, Coahuila. – La Universidad Iberoamericana Torreón, a través del Programa de Asuntos Migratorios, promoverá la cultura hospitalaria para hacer frente al discurso de odio que ha surgido a partir del éxodo de migrantes centroamericano hacia Estados Unidos incrementado en los últimos meses.

Luz María López Meza, Coordinadora del Programa de Asuntos Migratorios de la Universidad Iberoamericana Torreón, informó lo anterior en el foro sobre el fenómeno migratorio que se realizó en el conversatorio del campus universitario.

Habló de la urgencia de generar un ambiente positivo en torno a la migración forzada y que la sociedad sepa que las personas vienen huyendo de situaciones de violencia y pobreza, así como otros motivos que afectan a sus países de origen.

Señaló la importancia de establecer diálogos al interior de la institución educativa para cambiar las narrativas que hay en torno a las personas migrantes, incluso generar campañas anti rumores para acabar con los discursos que fortalecen el odio contra quienes viven el desplazamiento.

México es un país solidario y tiene una enorme capacidad para recibir a los migrantes, somos profundamente hospitalarios, además de que históricamente hemos mantenido lazos de amistad con los centroamericanos, a diferencia de otros países de primer mundo que nada más ven por sus propios intereses.

Señaló que La Laguna es un punto muy importante en la ruta del migrante; ha recibido a muchos refugiados y actualmente está tomando con seriedad lo que actualmente está sucediendo y eso nos coloca en el plano de la conversación sobre el tema.

Organizaciones norteamericanas sostienen que Centroamérica está secuestrada por una ola de violencia y no solo es la zona más violenta del mundo por el crimen organizado, sino también de muchas pandillas, pero entre más aumenta el índice de violencia y criminalidad en ese triángulo, más aumenta la migración.

“Al haber más violencia la gente empieza a huir y es la causa que estamos viendo ahorita”, aseguró.

El Estado Mexicano no tiene la obligación de brindar atención a los migrantes, pero como seres humanos si ha tenido la compasión y con fondos internacionales y propios mantiene sus muestras de apoyo, refirió.

También es nuestro deber, dijo, estar al pendiente de las políticas y decisiones del actual gobierno federal, de los estados y las autoridades en general, para denunciar las violaciones a los derechos humanos.

Aquí se han detectado mujeres y niños solos y es conmovedor escuchar a esas personas decir que en México han encontrado esa protección y eso habla del estrato simbólico que nos caracteriza.