Foto: Especial
Esta especie es conocida como “la abeja gigante de Wallace, en honor al entomólogo inglés Alfred Russel Wallace, quien en 1859 la descubrió mientras exploraba la isla tropical de Bacan en Indonesia

El aire de las islas Molucas situada entre Indonesia y la isla de Nueva Guinea, nos trae entre su brisa una especie de la que no se tenía registro desde 1858. Estas selvas tropicales son el escenario del redescubrimiento de un animal notable: la abeja gigante de Wallace, conocida localmente como raja ofu, que significa “abeja rey”.

Su nombre científico es Megachile pluto. Y fue redescubierta gracias a un equipo de investigadores de la Universidad de Sydney, quienes comentaron: “ella solo vino, miró a su alrededor y regresó a su nido”, informó la universidad. 

La abeja fue encontrada en un montículo de termitas a pocos metros del suelo. Clay Bolt, fotógrafo de historia natural especializado en abejas relató que fue “absolutamente asombroso ver a este “bulldog volador” y escuchar el sonido de sus gigantescas alas mientras volaba”.

LA ABEJA GIGANTE DE WALLACE

Esta especie es conocida como “la abeja gigante de Wallace, en honor al entomólogo inglés Alfred Russel Wallace, quien en 1859 la descubrió mientras exploraba la isla tropical de Bacan en Indonesia.

El investigador la describió en un registro de sus viajes El archipiélago malayo, como “un gran insecto negro parecido a una avispa, con mandíbulas inmensas como un escarabajo de ciervo”. En 1861, el entomólogo del Museo Británico Fredereck Smith no solo determinó que en realidad era una abeja, diciendo que era un “gigante del género al que pertenece”, sino también que era o es la más grande de las 20 mil especies conocidas en el mundo.

En 1981 un grupo de científicos encontró varios ejemplares de estas abejas gigantes, pero desde entonces no se habían vuelto a ver.

Wallace, en conjunto con Charles Darwin, tiene el crédito de desarrollar la teoría de la evolución a través de la selección natural.

La falta de otro avistamiento de esta especie la llevó a estar incluida en la lista de las 25 especies perdidas más buscadas en 2017, publicada por Global Wildlife Conservation.