Foto: Alejandro Rodríguez
Los vendedores se quejan de que es poca la clientela que se acerca a sus locales

Pese al alza de contagios registrada en los últimos días derivados de las reuniones de diciembre, las celebraciones no se detienen, ahora siguen las “levantadas” del Niño Dios.

Luego del maratón Guadalupe-Reyes iniciado en diciembre, mes más letal en Coahuila a causa del coronavirus, las reuniones numerosas se prolongan ahora con las levantadas del Niño Dios.

La oferta de ropones, dulces, velas, confeti y bolos, continúa en las calles, y aunque su venta ha disminuido en al menos un 30 por ciento en comparación con años anteriores, algunos católicos buscan lo necesario para llevar a cabo esta tradición que también implica la reunión de familiares.

En un recorrido por las primeras calles de la ciudad, se observó la venta de bolos en paquetes de entre 20 y hasta 30 bolsitas por una sola persona, que aseguró eran para llevar a cabo levantadas con sus familiares y vecinos más cercanos.

Sin embargo, los comerciantes aseguraron que las ventas de este 2021 no se comparan con las registradas en enero de 2020, antes de la pandemia, pues pese a la cuesta de enero los saltillenses hacen un esfuerzo por realizar “la levantada de su Niño Dios” y pedir porque les vaya bien durante todo el año.

“No se mueve mucho, pero ya que llega un cliente sí se lleva que las velas, los dulces y los ropones del Niño Dios; no es que promovamos que se junte la gente ni que hagan reuniones, pero creo que es tiempo de pedirle al Niño Jesús por la salud de todos y hacerle su levantada como cada año”, expresó doña Lupita Cázares, comerciante de la zona centro.

La vendedora que año con año instala su local en la calle Manuel Acuña, consideró que con las ventas, una familia más come y tiene ingresos, pero en general, el comercio local no se ha recuperado aunque continúa invirtiendo en las ventas de cada temporada.