La organización pretende concientizar a la población sobre la creciente ola de tiroteos en el país

El 14 de diciembre de 2012 la escuela primaria de Sandy Hook de Newton, Connecticut, ocurrió una masacre en la que murieron 28 personas incluyendo a la madre del autor y a Adam Lanza, el atacante. Veinte de ellos eran niños y fue considerado uno de los tiroteos más mortíferos de la historia moderna de Estados Unidos.

 

Años más tarde se fundaría Sandy Hook Promise, una organización para “honrar a todas las víctimas de la violencia armada al convertir nuestra tragedia en un momento de transformación” con “programas y prácticas” que protegen a los niños de la violencia armada. Entre sus fundadores padres de niños asesinados durante la masacre. Sus pilares son formar a estudiantes y voluntarios a que conozcan las señales de advertencia para prevenir las tragedias, mejorar el bienestar de los estudiantes, acceder a informes anónimos de señales de advertencia y aprobar leyes para hacer de las escuelas un sitio más seguro. Cada año lanzan una campaña con un slogan que pretende concienciar a la sociedad americana.

Pero en esta ocasión se les ha ido la mano con el anuncio titulado “Lo esencial al volver a clase” bajo el aviso “tenga en cuenta que este anuncio de servicio público contiene contenido gráfico relacionado con los tiroteos escolares que pueden molestar a algunos espectadores. Si cree que este tema puede ser demasiado difícil para usted, puede optar por no ver este vídeo”. Y efectivamente lo que parece un día normal de vuelta al colegio donde los estudiantes hablan de lo imprescindible que son cosas que les han comprado para regresar a las clases y, sobre todo, para sobrevivir a un tiroteo; de repente empieza a haber avisos de que está a punto de cometerse un tiroteo en la escuela: puertas cerrándose, estudiantes corriendo, colegiales heridos y mucho miedo. Una adolescente usa su chaqueta nueva para cerrar la puerta. Otra se quita el calcetín nuevo para crear un torniquete alrededor de la pierna ensangrentada de su amiga. La escena más aterradora y desgarradora llega al final, cuando una adolescente se pregunta si va a vivir o morir. “Empiezan las clases y ya sabes lo que eso significa”, dice el anuncio al final.