El exsecretario de Economía, Ildefonso Guajardo, puso en la mesa de debate hace unas semanas que la entrada en vigor del T-MEC puede “desperdiciarse” si no se alinean las acciones. ESPECIAL
Cambios en reglas de políticas sectoriales es una de las principales preocupaciones para que el acuerdo logre dar los alcances económicos previstos

CDMX.- El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no funcionará si no hay certeza jurídica para los inversionistas, opinaron expertos.

Los cambios a las reglas de políticas sectoriales en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y las amenazas arancelarias de Donald Trump son las dos principales preocupaciones para que el acuerdo  logre dar los alcances económicos y de capital previstos.

El tratado, que entra en vigor el 1 de julio, arranca en momentos complejos por la pandemia del Covid-19, el frágil panorama económico y los ajustes en las reglas del juego de algunos miembros, coincidieron los juristas y analistas, Ricardo Ramírez, Francisco de Rosenzweig, Beatriz Leycegui y María Fernanda Garza.

El exsecretario de Economía, Ildefonso Guajardo, puso en la mesa de debate hace unas semanas que la entrada en vigor del T-MEC puede “desperdiciarse” si no se alinean las acciones que deben dar certidumbre a las inversiones y permitir la reconfiguración de las cadenas de valor.

“Desafortunadamente se enviaron malas señales a los mercados al modificarse las reglas en el sector energético”, reconoció.

El socio de RRH consultores y expresidente del Órgano de Apelación de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Ricardo Ramírez, consideró que de nada sirve un tratado con normas de primer mundo cuando  no las respetan.

“Por ejemplo, la amenaza estadounidense de poner aranceles evidencia que aun con T-MEC no se puede evitar que Trump nos quiera aplicar impuestos para avanzar con su agenda interna”.

En el caso de México, expuso que el acuerdo comercial tampoco es un aval de certeza, pues no va a funcionar en tanto no se garantice el Estado de derecho.

PERSISTEN DUDAS

Aunque el gobierno mexicano asegura que con la entrada en vigor del T-MEC se atraerán más inversiones, cambios a las reglas de quienes apuestan sus capitales en el exterior, sobre todo en materia energética, ponen en duda esta expectativa.

Para el exsubsecretario de Comercio Exterior y socio administrativo de White & Case, Francisco de Rosenzweig, las  modificaciones a las reglas del sector energético mexicano “no son medidas que favorezcan un entorno para la atracción de inversiones”.

 “También es cierto que existe un mecanismo claro para controvertir decisiones que no sean consistentes con los compromisos asumidos en el acuerdo”, expuso.

Consideró que la entrada en vigor “va a ayudar a salir más rápido de la difícil situación económica debido a que generalmente hay una depreciación de la moneda mexicana y hace que las exportaciones sean más competitivas”.