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A días de que más de 179,000 viviendas y negocios se quedaran sin energía eléctrica, la companía PG&E alista una tercera ronda de cortes de luz generalizados con el potencial de afectar a más de 2 millones de residentes en el norte de California, el Área de la Bahía y la Costa Central del estado

SAN FRANCISCO, California. – El norte y centro de California se preparan para lo que podría ser el apagón controlado más grande en la historia del estado, con el potencial de afectar a más de dos millones de residentes en 36 condados del estado.

PG&E informó este viernes que “tendrá que cortar la energía eléctrica por razones de seguridad varias horas antes de que los fuertes vientos lleguen a la región”. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, el evento climático traerá consigo rachas de viento por encima de las 70 millas por hora. “Vientos de esta magnitud presentan un alto de riesgo que generar daños en el sistema eléctrico y propagar el fuego de forma rápida. El peligro de incendios forestales es aún mayor porque la vegetación se ha ido secando aún más debido a los recientes episodios de vientos”, advirtió PG&E en un comunicado.

La compañía anticipa que el apagón masivo deje sin luz a 940,000 casas y negocios en la mayor parte de su zona de cobertura, que comprende las regiones de Humbolt, Sierra Foothills, el Valle de Sacramento, el norte de la Bahía, la Península de San Francisco, el este de la Bahía, el Valle de Santa Clara, la Bahía de Monterey y la Costa Central. En el Área de la Bahía, más de 400,000 clientes se verán impactados 8 de los 9 condados.

Los modelos meteorológicos de PG&E indican que los cortes de energía generalizados comenzarán este sábado entre las 6:00 pm y las 10:00 pm, con altas posibilidades de prolongarse hasta el mediodía del lunes, por lo que desde este viernes comenzaron a notificar de manera directa a los 940,000 clientes que se verán afectados.

El Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) emitió este viernes una nueva alerta de bandera roja por fuertes vientos y riesgo de propagación de incendios que estará vigente desde las 8:00 pm del sábado para el norte y el este de la Bahía de San Francisco, y desde las 3:00 am del domingo para la región de la Península y las montañas de Santa Cruz.

Tanto los científicos de PG&E como los del NWS coinciden en que este nuevo episodio climático “será el más fuerte de los últimos años, incluso mayor que el que ayudó a propagar los incendios de octubre de 2017” que devastaron gran parte de la región de viñedos en el norte de California.

Los condados potencialmente afectados por la tercera ronda de apagones dpara este fin de semana son Alameda, Alpine, Amador, Butte, Calaveras, Colusa, Contra Costa, El Dorado, Glenn, Humboldt, Kern, Lake, Marin, Mariposa, Mendocino, Monterey, Napa, Nevada, Placer, Plumas, San Benito, San Joaquín, San Mateo, Santa Clara, Santa Cruz, Shasta, Sierra, Siskiyou, Solano, Sonoma, Stanislau, Tehama, Trinity, Toulumne, Yolo y Yuba.

¿Provocó PG&E un nuevo incendio?
"No estaríamos aquí si no fuera por los años y años de avaricia y malas administraciones de la empresa de servicios públicos más grande del estado de California, PG&E", fueron las duras palabras del gobernador Gavin Newsom durante una rueda de prensa este viernes desde la zona afectada por el incendio Kincade, que hasta el momento consume 21,900 acres de vegetación, viñedos y estructuras en el condado de Sonoma.

Al refirse a los apagones masivos que han azotado a la región en las últimas semanas, el mandatario californiano arremetió contra la compañía porque "simplemente no hacen su trabajo", y dijo que una vez que PG&E salga de su proceso de bancarrota, "los haremos responsables como nunca nadie lo ha hecho en el pasado".

Mientras más de 1,300 bomberos trabajan para frenar el avance del voraz incendio en la zona de Geyserville, la compañía eléctrica es de nuevo señalada como la posible causa del fuego, tal y como ocurrió con los incendios de 2017 y 2018.

Siete minutos antes que el incendio Kincade comenzara su devastadora propagación en el norte de California, una torre de transmisión de PG&E presentó una falla eléctrica muy cerca de donde la conflagración tuvo su origen.