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Los escualos se enfrentan hoy ante Monterrey y se antoja otra goleada en contra de los del Puerto

En las últimas semanas Veracruz ha estado en el ojo del huracán por temas dentro y fuera de la cancha, convirtiéndose en un dolor de cabeza para FIFA, la Liga MX y otros clubes.

Hace dos años que los jarochos son perseguidos por las sombras del descenso. En 2017 se salvaron cuando Jaguares de Chiapas fue quien se esfumó de Primera. El año pasado la soga al cuello fue para Lobos BUAP, pero en esta ocasión nadie impidió que por quinta ocasión, en sus 76 años de historia, perdiera la categoría. La última vez fue en 2008.

El Clausura 2019 comenzó mal para los escualos, pero costaba imaginar que faltando ocho jornadas para culminar el torneo los Tiburones Rojos ya estarían sumergidos en el descenso. El charrúa Robert Dante Siboldi tomó las riendas veracruzanas para esta campaña, pero en el ojo del huracán no vio más que su renuncia tras no ganar en 14 fechas y ser víctima de una histórica goleada 9-2 a manos de Pachuca.

Cuando a duras penas habían cosechado cuatro puntos en el CL 2019, la Liga MX informó que se le restarían seis unidades. Esto porque Veracruz no atendió el aviso de pagar 244 mil 500 dólares al Club Montevideo Wanderers y 15 mil francos suizos de muta a FIFA, por cobertura de los derechos de Matías Santos Arostegui.

Ahí no acaban los problemas en la mesa, Veracruz también está en un lío legal con el Club Santos Laguna por una situación de compra-venta del medio ofensivo colombiano Freddy Hinestroza.

Una parte del salvavidas está en la chequera. Buscando que el siguiente torneo sea otra historia, Fidel Kuri, dueño del club jarocho, desembolsará 120 millones de pesos para mantenerlos Tiburones en la Liga MX.