Andrés Manuel López Obrador, Presidente de México / Foto: Especial
El editorialista Raymundo Riva Palacio analiza, en su columna de hoy, el costo que habría tenido para el país el mal desempeño de Alberto Velázquez García, director de Finanzas de PEMEX, durante un reciente viaje realizado a Nueva York, y que tenía por objeto inicial “tranquilizar” a los tenedores de bonos de la petrolera y analistas de mercado

Saltillo, Coah. La baja en la calificación de los bonos de deuda de Pemex, anunciada el martes anterior por la calificadora Fitch Ratings, sería consecuencia directa del “desastroso” desempeño de Alberto Velázquez García, director de Finanzas de Pemex, durante un reciente viaje realizado a Nueva York para reunirse con inversionistas y analistas de mercados, de acuerdo con el columnista Raymundo Riva Palacio.

En su entrega de hoy, que publica VANGUARDIA, el autor de “Estrictamente Personal” hace un recuento de los sucesos registrados a partir del “road show” encabezado por Velázquez García y que habría incluido a funcionarios de la Secretaría de Hacienda.

En su texto, Riva Palacio se hace eco de un reporte difundido por Bloomberg el pasado 11 de enero y que cita a cuatro ejecutivos que asistieron a la reunión en la cual el funcionario de Pemex habría intentado venderles el mensaje de que la paraestatal “ha vuelto a la normalidad luego de años de malas administraciones”.

Uno de ellos habría dicho que “Alberto Velázquez no demostró comprensión de la compañía y no impresionó para nada”. Y habría rematado su expresión señalando que eso “es problema de AMLO, porque él lo eligió”.

Riva Palacio afirma en su columna que el resultado de la reunión habría sido a tal grado contraproducente, que incluso obligó a los ejecutivos de Barclays -el banco que fue contratado por Hacienda para organizar las reuniones con inversionistas y analistas- a desplegar “un control de daños para evitar afectación en su prestigio”.

Como parte de dicha estrategia, apunta el articulista, Barclays emitió, apenas unas horas después de concluido el “road show” neoyorkino, un reporte de 33 páginas cuyo título anticipaba la dureza del juicio: “Pemex, un crudo despertar”.

De acuerdo con Riva Palacio, en dicho reporte Barclays anticipó que las Fitch Ratings podría rebajar la calificación de los papeles de deuda de Pemex, tal como ocurrió el martes pasado.

Múltiples analistas y sitios especializados han publicado reportes, desde el pasado 11 de enero, reseñando los sucesos del viaje a Nueva York por Alberto Velázquez García, así como el informe emitido por Barclays para advertir sobre el inminente deterioro de las calificaciones de riesgo de Pemex.

Otros han hablado sobre el fallido “road show”

El pasado 14 de enero, el ex canciller mexicano Jorge G. Castañeda refirió el episodio neoyorkino en un texto de su autoría titulado “La tormenta perfecta de Pemex”, publicado en el diario El Financiero.

En su artículo, Castañeda señala que uno de los aspectos que generaron la crítica hacia el Director de Finanzas de la petrolera mexicana fue su pobre dominio del idioma inglés, circunstancia que pudo corregirse con la contratación de un intérprete pues, de acuerdo con el canciller, “no tiene nada de malo que el CFO de una empresa del tamaño de Pemex no hable inglés correctamente”.

Sin embargo, critica el hecho de que no se cuidara la ortografía de las láminas que formaban parte de la presentación exhibida a los inversionistas y analistas en Nueva York, lo cual habría influido en la percepción que generó la delegación mexicana en la capital financiera estadounidense.

En la misma fecha, el articulista Raul Cremoux publicó, también en El Financiero, que al “road show” neoyorkino habría acudido el propio secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, quien participó de las exposiciones ante inversores y analistas.

De acuerdo con Cremoux, a quienes escucharon a la delegación mexicana el discurso de los funcionarios hacendarios y de Pemex “les importó poco”, porque “ellos querían saber de números y desarrollos financieros a futuro. No hubo tal”.

El articulista también refiere el informe que habría elaborado Barclays después de la reunión y que contendría un señalamiento contundente: “la calificación crediticia de Pemex está en riesgo de degradarse este año”, pronóstico que se cumplió dos semanas después de la publicación del análisis.