Indagatoria. En su investigación el Union-Tribune señaló que no cuadran las cifras de las autoridades de Salud con los entierros y cremaciones registrados en las funerarias. CUARTOSCURO
Al menos nueve medios de otros países dudan de las autoridades mexicanas

CDMX.- Días después de que The New York Times, Wall Street Journal, Financial Times, The Washington Post, LATimes y El País publicaran reportajes que ponían en duda las cifras dadas a conocer por el gobierno mexicano, sobre la cantidad de muertos y contagios de COVID-19, surgió un nuevo material, ahora del diario The San Diego Union-Tribune, el cual señala que debido a la opacidad de los datos, “es difícil decir cuántas personas han muerto por COVID-19 en México”.

San Diego Union-Tribune puso como ejemplo las filas enormes de personas que esperan en los cementerios de la Ciudad de México para enterrar o cremar a sus muertos: “son escenas difíciles de cuadrar”, con el recuento proporcionado por las autoridades del Gobierno de México, señaló el medio.

No creo que sea una cuestión de mala fe, pero las cifras oficiales no están completas”.
Alejandro Macías, en 2019 encabezó la respuesta de México a la gripe porcina

Hasta ayer, la Secretaría de Salud federal reportó 5 mil 177 personas fallecidas a causa del coronavirus, pero las propias autoridades han reconocido que muchos decesos no se registran en las cifras oficiales, porque no han sido confirmados mediante pruebas, lo que contradice los protocolos sugeridos  internacionalmente.

El texto puso de ejemplo al Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), que incluye, desde el inicio de la pandemia, en el recuento oficial las muertes con causa probable o presunta de la enfermedad, aún sin un diagnóstico de laboratorio.

En el reportaje se hizo referencia a un crematorio de Ciudad Juárez, Chihuahua, donde se pasaron al registro de 12 muertes por COVID-19 cuando en un total de 120 certificados de defunción se enlistaban 63 víctimas de “probable COVID-19” y otros 30 con neumonía, o bien problemas respiratorios que conforman el cuadro sintomático de la enfermedad.

El trabajador de otro crematorio, también en Ciudad Juárez, afirmó que de 25 cuerpos a la semana ahora reciben un promedio de 80. “Recogemos uno y mientras está allí, tres más son entregados”, señaló.

Respecto a la contabilización de decesos por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2, el especialista Alejandro Macías, quien encabezó la respuesta de México a la epidemia de gripe porcina en 2009, señaló que sin duda hay un recuento inferior.

“No creo que sea una cuestión de mala fe, pero las cifras oficiales no están completas”, declaró el

infectólogo.

Otro ejemplo ocurre en Tijuana, Baja California, donde el doctor Pablo Villaseñor –del Hospital General de la ciudad– afirmó que él y sus colegas han contado más de 200 muertes por COVID-19, cuando la estadística oficial reportó 402 decesos hasta el pasado viernes.

El pasado 17 de abril, el gobernador de Baja California, Jaime Bonilla, acusó al Gobierno federal de esconder las muertes, porque en su momento ellos registraron 72 y la Secretaría de Salud federal reportó tan sólo 33 en el estado.