Llama la Iglesia Católica a frenar la polarización y afrontar la violencia en el país
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La Iglesia católica pidió valorar la pluralidad cultural de México como una riqueza y no como motivo de división
ACUÑA, COAH.- La Iglesia católica hizo un llamado a fortalecer la identidad plural de México, frenar la polarización y asumir la responsabilidad ciudadana frente a problemas como la violencia, la desaparición de personas, la impunidad y la desigualdad social.
El párroco del templo de San Francisco de Asís, José Raúl Pérez Contreras, recordó que México es resultado del encuentro de diversos pueblos, culturas, lenguas y tradiciones, por lo que consideró necesario valorar esta pluralidad como una riqueza de la identidad nacional y no como un motivo de división o confrontación política.
Al citar la editorial “México necesita menos trincheras y más puentes”, publicada en el semanario Desde la Fe de la Arquidiócesis Primada de México, el sacerdote cuestionó el ambiente de polarización social y llamó a construir una “cultura del encuentro”.
Pérez Contreras planteó la necesidad de recuperar el diálogo y reconocer como interlocutores válidos a quienes tienen opiniones diferentes, particularmente en un contexto marcado por la confrontación entre distintos sectores de la sociedad.
“La celebración de la Independencia va más allá de recordar un hecho histórico. El grito de ¡Viva México! debe comprometer a los ciudadanos en el presente y el futuro del país a través del cumplimiento de los deberes familiares, laborales y cívicos”, expresó.
El sacerdote sostuvo que la conmemoración de la Independencia también representa una oportunidad para reflexionar sobre las responsabilidades que corresponden tanto a los ciudadanos como a las autoridades frente a los desafíos actuales.
LLAMA A ATENDER VIOLENCIA Y DESAPARICIONES
Finalmente, el presbítero señaló que México llega a este aniversario patrio en medio de situaciones que generan preocupación social y mencionó entre ellas la violencia, la desaparición de personas, la impunidad, la desigualdad social y el desplazamiento forzado.
Ante este panorama, exigió a las autoridades que la seguridad y la justicia dejen de ser simples promesas y se traduzcan en acciones para atender las problemáticas que afectan a la población.
El llamado de la Iglesia se centró también en la participación ciudadana y en la necesidad de fortalecer los vínculos sociales mediante el diálogo, el respeto a las diferencias y la búsqueda de soluciones a los problemas que enfrenta el país.