Ante posible explotación de gas, UAdeC alista cambios en carreras de minería y geología
La universidad prevé ajustar planes de estudio ante el nuevo contexto energético y su participación en un grupo de análisis federal
La Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC) inició un proceso de revisión y actualización de su oferta académica ante la posibilidad de que Coahuila se convierta en el epicentro de la extracción de gas no convencional en México.
Esta medida responde al anuncio de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre la búsqueda de la soberanía energética, en el que se identifica a Coahuila como una zona estratégica por su ubicación en la Cuenca de Burgos, la reserva de gas más importante del país.
La cuenca se extiende por los territorios de Tamaulipas y Nuevo León; en el caso de Coahuila, abarca municipios de la región Carbonífera.
Ante este escenario, el rector Octavio Pimentel informó que la institución se prepara para formar la mano de obra calificada que demandarán los proyectos nacionales de energía y minería.
Actualmente, la UAdeC cuenta con programas como ingeniería geológica, minera y en exploración de pozos profundos, los cuales serán modernizados; incluso, podrían crearse nuevas opciones curriculares si la demanda energética lo requiere.
El objetivo central es alinear la formación profesional con la gestión de los recursos hídricos y las nuevas realidades técnicas del sector, a fin de evitar rezagos frente a los avances nacionales.
LIDERAZGO CIENTÍFICO
La UAdeC no solo aportará técnicos, sino que también desempeña un papel protagónico en el grupo interdisciplinario conformado por el Gobierno de México para evaluar la factibilidad del proyecto.
Investigadores de la máxima casa de estudios, como Luis Fernando Camacho Ortegón, del Centro de Investigación en Geociencias Aplicadas —ubicado en la región Carbonífera—, colaboran estrechamente con expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto Politécnico Nacional y la Universidad Autónoma de Nuevo León, para analizar el impacto ambiental y la viabilidad de las nuevas técnicas de extracción.
En medio del debate nacional, la presidenta destacó la necesidad de estos proyectos de extracción de gas, debido a que México enfrenta una vulnerabilidad energética al depender en 75% del gas natural importado.
Aunque la decisión de explotar este tipo de gas no ha sido aprobada, debido a preocupaciones ambientales, el investigador Camacho Ortegón señaló que los avances actuales, como el monitoreo robotizado en tiempo real, han permitido que el nivel de seguridad en el fracking sea más estable.
El comité científico abordará la complejidad de la extracción desde diversas aristas críticas, como la ingeniería de yacimientos y la gestión del agua. Se espera que los primeros resultados de este análisis técnico sean presentados entre junio y julio.