Artistas urbanos enfrentan restricciones para trabajar en cruceros de Saltillo
Un artista urbano denunció que policías municipales le han solicitado retirarse de distintos cruceros
A través de redes sociales, Mauricio, un artista urbano que realiza actos de malabarismo y equilibrio en cruceros de Saltillo, denunció que elementos de la Policía Municipal le han solicitado retirarse de distintos puntos donde aprovecha el alto de los semáforos para presentar su espectáculo y posteriormente pedir una aportación voluntaria a los automovilistas.
El artista señaló que, en su experiencia, los oficiales han mantenido un trato respetuoso, sin embargo, hizo un llamado al alcalde de Saltillo, Javier Díaz, para que él y otros artistas urbanos puedan continuar desempeñando esta actividad, que representa su principal fuente de ingresos.
”¿Cómo es posible que los artistas no nos dejen trabajar?”, cuestionó.
Una revisión realizada por Vanguardia a la normativa municipal y a la Constitución Política del Estado de Coahuila muestra que, aunque las personas cuentan con el derecho al trabajo y a la libertad de expresión, la realización de actos en cruceros para solicitar aportaciones puede derivar en sanciones administrativas cuando se lleva a cabo sin autorización, se obstruye el tránsito vehicular o se invade la superficie de rodamiento, al considerarse una conducta que puede representar un riesgo para peatones y automovilistas.
El Bando de Policía y Gobierno del Municipio de Saltillo establece como infracción realizar colectas o ventas en la vía pública sin autorización, por lo que solicitar dinero a cambio de una presentación artística puede ser motivo de sanción administrativa. Asimismo, considera una falta participar en actividades en espacios públicos que pongan en riesgo a quienes transitan por ellos.
Por su parte, el Reglamento de Tránsito y Transporte prohíbe realizar acciones que obstaculicen la circulación de vehículos o representen un peligro para las personas. Además, dispone que los peatones deben transitar por las áreas destinadas para ese fin, por lo que permanecer sobre la superficie de rodamiento constituye una infracción.
En contraste, la Constitución Política del Estado de Coahuila reconoce el derecho de toda persona a un trabajo digno y socialmente útil, garantiza la libertad de expresión y prohíbe cualquier acto de discriminación que menoscabe los derechos y libertades de las personas.
Ante ello, VANGUARDIA solicitó una posición al ayuntamiento de Saltillo sin obtener respuesta al cierre de esta nota.