‘El Niño’ genera incertidumbre en agricultores de la Región Sureste; granizadas dejarían pérdidas millonarias
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El cambio climático ha cambiado las fechas de siembra y cosecha de papa en Saltillo
El fenómeno de “El Niño” genera incertidumbre en el sector agrícola de la Región Sureste por la inestabilidad climática y la posibilidad de que ocurran eventos fuera de temporada como granizadas o heladas tempranas.
Roberto Garza, productor de papa en la región, explicó a VANGUARDIA que aunque a nivel global se pronostican variaciones térmicas drásticas, la cercanía con la Sierra Madre Oriental brinda a Saltillo una especie de microclima que frena lluvias y temperaturas extremas a diferencia de otras partes del país.
De acuerdo a Radio Fórmula con datos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), “El Niño” causará la llegada de más frentes fríos que el promedio durante los meses de octubre a febrero (31), lo que causará un incremento de las lluvias y de las tormentas invernales
El productor señaló que las condiciones meteorológicas han alterado los periodos de producción en las últimas dos décadas, obligando a los agricultores a modificar sus calendarios de trabajo para proteger las plantas.
“Si nos cayera una granizada pareja a todos los agricultores de la región o una helada temprana, estamos hablando de varios miles de millones de pesos la afectación”, señaló Garza.
A diferencia de los pronósticos de inviernos extremadamente fríos, el productor estimó que las temperaturas en la zona se mantendrán estables, similares a los registros de los últimos cuatro o cinco años.
“Yo no creo que vaya a haber fríos tan radicales como en años pasados. Creo que se va a mantener húmedo porque el comportamiento del Niño provoca evaporación y lluvias, y mientras haya lluvias no hace frío”, expuso.
No obstante, aclaró que la principal amenaza para el campo local no es el descenso paulatino de la temperatura, sino la falta de certeza sobre cuándo podrían presentarse fenómenos meteorológicos severos.
“Esa inestabilidad es la que nos da mucha incertidumbre, a que a lo mejor nos puede caer una granizada en septiembre que no es normal. Esa incertidumbre es la que nos afecta a los agricultores”, concluyó.
CAMBIARON LAS FECHAS DE SIEMBRA Y COSECHA
“En la región de Saltillo empezábamos a sembrar hace 20 años en marzo, ahorita estamos sembrando en mayo. Esto pasó por temas climatológicos, por temas de plagas y enfermedades y por riesgos de granizos y de heladas tempranas en la ventana de primavera”, comentó.
Garza detalló que actualmente existen cerca de 3 mil hectáreas sembradas de diversos cultivos en la zona que se encuentran en etapa verde, a las cuales les restan aproximadamente 60 días para completar su desarrollo.
Sin embargo, la mayor preocupación para los productores radica en que se registren fenómenos atípicos durante este periodo, tal como sucedió recientemente en el Estado de México con granizadas que dañaron cientos de hectáreas.
“Por razones del Niño pudiera haber cambios en la estabilidad del clima, no tanto exceso de calor, sino que provoque comportamientos más radicales en el clima, granizo, heladas tempranas, lluvias en exceso, ese tipo de comportamientos que no son naturales de la zona pueden tener una afectación gravísima”, afirmó.
Explicó que en el caso específico de la papa, el tubérculo crece bajo tierra, pero la granizada o helada destruye el follaje y el tallo en los últimos 30 días de desarrollo, lo que impide que el producto termine de crecer antes de la cosecha programada para los últimos meses del año.
Respecto al impacto económico, el agricultor advirtió que una afectación generalizada por un evento climático atípico representaría un golpe severo para las inversiones agrícolas de la zona.