Gusano barrenador se expande a 21 estados; Coahuila permanece libre
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Más de mil 400 reportes activos y casi 20 mil acumulados evidencian la rápida dispersión de la plaga
La propagación del gusano barrenador del ganado encendió alertas sanitarias en México al alcanzar presencia en 21 entidades, con un total de mil 401 casos activos registrados hasta la semana epidemiológica 13, de acuerdo con datos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
El reciente reporte confirmó nuevos registros en Tlaxcala y la reaparición en Nuevo León, ampliando el mapa de afectación de esta plaga, mientras que Coahuila se mantiene libre hasta el momento.
Las entidades con mayor incidencia son Oaxaca, Veracruz, Chiapas, Puebla e Hidalgo, concentrando el mayor número de casos activos. A estas se suman otros estados con presencia confirmada, lo que evidencia una rápida dispersión en el territorio nacional.
RIESGOS SANITARIOS Y AFECTACIONES ECONÓMICAS
La larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, responsable de esta enfermedad, representa una amenaza significativa para la sanidad animal, al desarrollarse en tejido vivo de los hospedadores. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, una sola hembra puede producir hasta 4 mil huevos, depositados en heridas abiertas, lo que acelera la propagación.
En México, el acumulado de casos supera los 19 mil desde noviembre de 2024, tras más de 3 décadas en que el País se mantenía libre de esta enfermedad. El mayor impacto se ha registrado en ganado bovino, aunque también afecta a otras especies domésticas, fauna silvestre e incluso aves.
En humanos, la miasis —infestación provocada por larvas— suma 196 casos acumulados, con nueve activos al cierre de marzo de 2026, principalmente en entidades del sur y sureste.
El impacto trasciende el ámbito sanitario. La presencia de la plaga provocó el cierre de la frontera estadounidense al ganado mexicano, lo que derivó en pérdidas millonarias para el sector. Mientras en 2024 las exportaciones superaron los mil 500 millones de dólares, en 2025 cayeron drásticamente y durante el arranque de 2026 se mantuvieron en cero.
Las condiciones climáticas, particularmente calor y humedad, favorecen el ciclo biológico del insecto, cuya capacidad de desplazamiento —hasta 50 kilómetros— incrementa el riesgo de expansión.
Ante este escenario, las autoridades mantienen vigilancia epidemiológica y refuerzan medidas de control para contener la dispersión, en tanto productores enfrentan un panorama complejo tanto en lo sanitario como en lo económico.