La IA es una oportunidad para mejorar la competitividad de las empresas: especialista
La inteligencia artificial puede mejorar la competitividad de las empresas al reducir costos y tiempos, siempre que se aplique a problemas operativos concretos y aproveche el conocimiento de cada organización
La inteligencia artificial puede reducir tiempos y costos, mejorar la productividad y fortalecer la competitividad empresarial si se aplica para resolver problemas operativos específicos y se aprovecha el conocimiento propio de cada organización.
La inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta para mejorar la competitividad empresarial, siempre que su implementación responda a problemas concretos, exista supervisión sobre sus resultados y se capacite al personal para utilizarla, señaló Jesús Humberto Aguilar Esparza, profesor de Filosofía y Ciencias Cognitivas del Rochester Institute of Technology.
Durante su conferencia “Industria inteligente: el poder de la IA en la competitividad”, impartida en la Convención Nacional de Canacintra, el académico planteó cuatro preguntas para orientar a las empresas en la adopción de esta tecnología: dónde utilizarla, cómo controlar sus riesgos, cómo preparar a los trabajadores y de qué manera obtener una ventaja frente a sus competidores.
Sobre el primer punto, el especialista recomendó identificar los procesos que generan retrasos, errores o dificultades operativas antes de elegir una herramienta de inteligencia artificial. Explicó que las empresas deben analizar su flujo de trabajo para localizar cuellos de botella, tareas que dependen del conocimiento de una sola persona y actividades que afectan el desempeño de otras áreas.
“Empieza por tus problemas”, planteó al señalar que la incorporación de estas tecnologías debe partir de un diagnóstico de las necesidades de cada organización. También indicó que el retorno de inversión debe medirse a partir de los tiempos y costos que se logren reducir, así como de las mejoras en productividad.
Como ejemplo, mencionó una planta de Lenovo ubicada en Apodaca, Nuevo León, que reportó mejoras en sus operaciones tras rediseñar sus procesos e incorporar soluciones de inteligencia artificial en distintas etapas de su cadena de trabajo, desde la recepción de pedidos hasta la producción y la logística.
El segundo aspecto se relaciona con los riesgos de estas herramientas. Aguilar Esparza advirtió que los sistemas de inteligencia artificial pueden ofrecer respuestas incorrectas con aparente seguridad, por lo que las empresas deben verificar sus resultados, proteger la información que comparten y establecer límites sobre las decisiones que delegan.
En este sentido, consideró necesario evaluar qué datos reciben los sistemas, dónde se procesan, qué decisiones pueden ejecutar y quién asume la responsabilidad cuando se presentan errores. También destacó la importancia de mantener mecanismos de supervisión, especialmente cuando se utilizan sistemas capaces de actuar de manera autónoma.
Respecto a la capacitación, señaló que preparar a los trabajadores no consiste únicamente en enseñarles a formular instrucciones para la inteligencia artificial, sino en desarrollar habilidades para decidir qué tareas delegar, proporcionar contexto a los sistemas, evaluar sus respuestas e intervenir cuando sea necesario corregirlas o rechazarlas.
El académico explicó que esta tecnología puede complementar las capacidades de los empleados, agilizar actividades y facilitar que realicen determinadas tareas con mayor eficiencia.
Por ello, sostuvo que su adopción debe acompañarse de una preparación que permita aprovechar sus beneficios sin depender completamente de sus resultados.
Finalmente, al abordar cómo obtener una ventaja competitiva, Aguilar Esparza señaló que el acceso a herramientas comerciales de inteligencia artificial no representa por sí mismo un factor de diferenciación, debido a que otras empresas pueden utilizar los mismos sistemas.
La oportunidad, explicó, está en incorporar el conocimiento que cada organización ha acumulado a lo largo de los años, como la experiencia técnica de sus trabajadores, los procedimientos internos, los datos de calidad y el conocimiento sobre el comportamiento de sus clientes.