Monclova: se niega a rasurarse hasta que AHMSA les pague; lleva más de tres años con la promesa
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Fernando Córdova Campos prometió no cortarse la barba hasta recibir el dinero que le adeuda la acerera; también encuentra en ella un símbolo de fe tras la muerte de su esposa
MONCLOVA, COAH.- Desde junio de 2023, Fernando Córdova Campos conserva intacta su barba como recordatorio de una promesa: no rasurarse hasta que Altos Hornos de México (AHMSA) liquide los adeudos pendientes con sus trabajadores. Lo que comenzó como una forma de expresar su inconformidad ante el incumplimiento de la empresa se convirtió en un compromiso personal que mantiene vigente mientras espera una solución.
El exobrero formó parte de uno de los últimos grupos de 140 empleados que dejaron la acerera con la expectativa de recibir su dinero en un plazo de un mes. Sin embargo, el tiempo transcurrió sin que se cumpliera el acuerdo. Córdova Campos salió de la compañía el 25 de junio de 2023 y recordó que, entre diciembre de ese año y enero de 2024, la situación de la planta terminó por agravarse, sin que llegara el pago prometido.
La decisión de dejarse crecer la barba también quedó ligada a un momento doloroso de su vida: la muerte de su esposa, ocurrida en aquellas fechas. Por ello, asegura que no se trata únicamente de una manifestación por la deuda laboral, sino de un símbolo que tiene un significado profundo para él. Aunque reconoce que el calor y las incomodidades hacen difícil mantenerla, se ha negado a rasurarla o siquiera emparejarla.
Su apariencia también tiene un vínculo con sus creencias religiosas, pues participa como el apóstol Pedro en el viacrucis de la parroquia Santiago Apóstol. La barba, explica, contribuye a representar al personaje bíblico, lo que añade otro sentido a una decisión que combina su fe con la esperanza de recuperar el dinero que le corresponde.
Mientras continúa asistiendo a las reuniones de extrabajadores de AHMSA, Fernando también acude a la iglesia para dar gracias a Dios. A más de tres años de haber hecho su promesa, mantiene la determinación de no cortarse la barba hasta que se resuelva el adeudo. Para él, cada día que pasa sin rasurarse representa la espera de una respuesta para los obreros que aún reclaman el pago de sus derechos laborales.
(CON INFORMACIÓN DE LA PRENSA)