David Martínez Guzmán: El inversionista ‘fantasma’ de Monterrey que va al rescate de AHMSA

David Martínez Guzmán: El inversionista ‘fantasma’ de Monterrey que va al rescate de AHMSA

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Este empresario es considerado como el mexicano más influyente en Wall Street, ha participado en los rescates de Cydsa, Vitro, ICA, entre otras empresas; hoy encabeza al único conglomerado que participa en la subasta por la acerera coahuilense

Monclova
/ 21 febrero 2026
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Se pudiera decir que su gran obsesión es pasar desapercibido, que pocos lo conozcan, más que por su estrategia de negocios; no por nada a este regiomontano lo identifican como el mexicano más influyente en Wall Street, pero bajo un perfil de inversionista “fantasma”.

Su nombre es David Martínez Guzmán, y hoy vuelve a la escena pública al encabezar el único consorcio que participa en la subasta para quedarse con Altos Hornos de México (AHMSA).

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Desde hace décadas, su hermetismo ha rodeado grandes rescates corporativos en México y el mundo. ¿Ejemplos? Vitro, Cydsa, ICA en México; en Argentina es el hombre que le ha peleado de tú a tú a otro gigante de las telecomunicaciones: Carlos Slim.

Su fondo, Fintech Advisory, integra —junto a Ignition Industries 1870— el único consorcio calificado para participar en la subasta pública programada para el 27 de febrero. El Juzgado Segundo de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles confirmó que, de tres cartas de intención recibidas, solo esta alianza cumplió con los requisitos legales y financieros. Las propuestas de Argentem Creek Partners y del grupo integrado por Lance Internacional y Metals-Mex quedaron fuera.

Las reglas son claras: quien gane deberá reactivar la siderúrgica y a Minera del Norte. No se trata de fragmentar activos ni de especular con su venta. Es, en esencia, una apuesta industrial. Y ese terreno —el de las crisis profundas— es donde Martínez se mueve con naturalidad.

Esta es parte de la historia pública que se conoce de este discreto tiburón de las finanzas.

$!Una de las pocas imágenes de Martínez Guzmán es esta; se ha reportado que contrató una empresa para borrar su rastro digital.

EL ‘FANTASMA’ DE WALL STREET

Nacido en Monterrey en 1957, Martínez ha construido una carrera marcada por el silencio. En los mercados financieros se le conoce como el “inversionista fantasma”.

No concede entrevistas, evita las fotografías y, según versiones, incluso contrató a especialistas para reducir al mínimo su huella digital.

En una de las pocas frases que se le atribuyen públicamente, resumió su filosofía: “Yo me dedico a hacer negocios, no a aparecer en revistas sobre celebridades”.

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Su formación es tan poco convencional como su carácter. Estudió Filosofía en Roma antes de cursar Ingeniería Mecánica Eléctrica y, más tarde, obtener un MBA en Harvard. Inició su carrera en Citigroup, en el área de mercados emergentes en Nueva York, pero el punto de inflexión llegó en 1987, cuando fundó Fintech Advisory.

La historia de su empresa es como de película: su abuela le hizo un préstamo de 300 mil dólares para fundar su propio fondo, hoy el patrimonio de Martínez Guzmán ronda los 4 mil 700 millones de dólares, de acuerdo con cifras de El País.

En menos de 40 años, esos 300 mil dólares los hizo crecer ¡15 mil 666 veces!

Desde sus inicios, su especialidad ha sido clara: comprar deuda castigada, intervenir en reestructuras complejas y capturar valor cuando la empresa —o el país— recupera estabilidad.

He participado en casi todas las reestructuraciones de deuda soberana de los últimos 25 años. A menudo me senté en la mesa de negociaciones frente a ministros de finanzas en conflicto. Desde América Latina a mediados de los años 1980 hasta Asia y Rusia en 1997-98 y Grecia en 2012, una amplia gama de países se han enfrentado a la amenaza de la insolvencia”, escribió Martínez Guzmán en marzo de 2013 en un artículo que publicó en Financial Times, una de las poquísimas apariciones en medios internacionales.

Inclusive en 2017, la firma Fintech Advisory de Martínez acaparó titulares a nivel mundial tras otorgar un préstamo de 300 millones de dólares al gobierno de Venezuela en medio de su crisis financiera.

La operación fue controvertida y atrajo el escrutinio del Departamento de Justicia de Estados Unidos debido a preocupaciones sobre posibles tratos con un régimen sancionado. Sin embargo, Martínez se mantuvo firme, viendo una oportunidad donde otros solo percibían riesgo.

UN CAZADOR DE CRISIS

En 1994 adquirió bonos de deuda argentina por 834 millones de dólares, movimiento que lo posicionó como un actor clave en la reestructuración financiera de ese país. Años después participaría en operaciones en el sistema bancario español, con posiciones relevantes en Banco Sabadell, y mantendría inversiones estratégicas en corporativos mexicanos como Grupo Televisa, Cemex, Alfa y Vitro.

Su historial de rescates empresariales en México incluye a Vitro, Cydsa e ICA, esta última con una deuda que rondaba los 62 mil millones de pesos cuando intervino en 2016. En varios casos, convirtió préstamos en participaciones accionarias, asegurando control estratégico a largo plazo.

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En telecomunicaciones también ha dejado huella. Tomó el control de Telecom Argentina y ha competido en mercados donde el dominio de Carlos Slim parecía indiscutible. Su rivalidad con el magnate mexicano ha sido comentada en círculos financieros internacionales.

Bloomberg lo describe como uno de los jugadores más relevantes de América Latina. Forbes lo ha incluido entre los mexicanos más influyentes en Wall Street. Sin embargo, su presencia pública sigue siendo mínima.

EL ARTE DEL ANONIMATO

Martínez divide su vida entre Nueva York y Londres. Es coleccionista de arte de talla mundial; posee obras de artistas como Jackson Pollock y Mark Rothko, y ha figurado en listados de los mayores coleccionistas internacionales. Paradójicamente, su pasión por el arte es más visible que su propia imagen.

Quienes lo conocen lo describen como un operador meticuloso, autónomo, que no depende de grandes gestoras ni busca alianzas mediáticas. Su influencia se ejerce en consejos de administración y mesas de negociación, no en foros públicos.

En un artículo de The New York Times se describió que el departamento de Martínez Guzmán en La Gran Manzana es “un lujoso reducto con vista a la ciudad y Central Park”.

En ese mismo texto, se mencionó que desde el ático de la Torre Sur del Time Warner Center, Martínez ha creado una galería para su arte.

“El apartamento tiene una sala de estar de dos pisos y un estanque reflectante, según registros públicos y entrevistas con personas familiarizadas con la unidad. Se ha instalado un sistema especial para sostener una obra de arte excepcionalmente pesada. Incluso antes de las costosas renovaciones del arquitecto Peter Marino, la casa era una de las residencias más caras de la ciudad”.

$!Altos Hornos de México estará teniendo nuevo dueño el próximo viernes.

AHMSA: LA PRUEBA INDUSTRIAL

Ahora, el nombre de David Martínez vuelve a escena en uno de los procesos concursales más complejos de México. AHMSA no es solo una empresa; es un símbolo industrial de Coahuila y un eje económico para miles de trabajadores.

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Si el consorcio que integra resulta ganador en la subasta, Martínez sumará a su portafolio una de las siderúrgicas más emblemáticas del país. Pero más allá del activo, el movimiento confirmaría su patrón: aparecer cuando otros se retiran, inyectar capital y disciplina financiera, y apostar por la recuperación a largo plazo.

En un país donde los grandes empresarios suelen cultivar exposición mediática, Martínez representa lo contrario: influencia sin reflectores. Un actor que no busca cámaras, pero cuya firma suele aparecer cuando las empresas están al borde del colapso.

En el posible rescate de AHMSA, el “fantasma de Wall Street” vuelve a caminar entre gigantes de acero. Y, como siempre, lo hace en silencio.

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Periodista, editor. Cursó la licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Nuevo León, con diplomados en periodismo por la UNAM, UDLAP, Ibero y la Fundación Gabo. Cuenta con un diplomado en Comunicación Corporativa por la Universidad Anáhuac.

Ha sido editor de portada de El Guardián, jefe de Información en El Mundo de Córdoba y editor de reportajes en Obras, de Grupo Expansión.

Desde 2015 es editor de portada en Vanguardia, así como líder de la mesa de Nacional, Internacional, Dinero y Opinión.

Ha publicado y colaborado en medios como Vanguardia, El Guardián, Grupo Radio Alegría, Multimedios, Reporte Índigo, Televisa, CNN en Español, Obras, Expansión, Mediotiempo... y hasta en Quién.

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