Piedras Negras: cuando el duelo deja de ser normal; alertan por aislamiento, falta de apetito y pérdida del sentido de vida
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Una especialista de la Jurisdicción Sanitaria Uno advierte que las pérdidas no solo están relacionadas con la muerte y recomienda buscar ayuda profesional cuando comienzan a afectar la vida cotidiana
PIEDRAS NEGRAS, COAH.— El duelo no se limita a la pérdida de un ser querido y puede presentarse en distintas etapas de la vida. Sin embargo, cuando una persona permanece durante meses aislada, deja de comer, duerme mal o pierde el sentido de vida, se encienden señales de alerta que requieren atención profesional, advirtió Angélica de Jesús González, gerontóloga de la Jurisdicción Sanitaria Uno.
La especialista explicó que el duelo es un proceso de adaptación ante diversas pérdidas: desde el fallecimiento de familiares o personas cercanas hasta cambios físicos, deterioro cognitivo, rupturas emocionales, crisis espirituales o incluso el miedo a la muerte.
Aunque suele hacerse más evidente en la vejez debido a la acumulación de pérdidas, González subrayó que no es exclusivo de los adultos mayores. Por ello, recomendó que desde edades tempranas se aprenda a reconocer y expresar las emociones vinculadas a las pérdidas.
Tristeza, culpa y ansiedad forman parte del proceso, pero la especialista llamó a no guardar estas emociones por largos periodos. Hablar con una persona de confianza puede ser un primer paso importante para afrontar el duelo de manera saludable.
De acuerdo con González, el proceso puede extenderse seis meses, un año o incluso dos, dependiendo de cada persona y de las circunstancias. “No existe un periodo idéntico para todos; habrá días particularmente difíciles y otros más tranquilos”, señaló.
La alerta surge cuando el duelo comienza a afectar la vida cotidiana. Dejar de comer, presentar alteraciones del sueño, aislarse durante meses, abandonar actividades habituales o perder el sentido de vida son signos ante los que recomendó buscar atención profesional.
Ante estas situaciones, González exhortó a las familias a no minimizar el problema y buscar apoyo profesional oportuno. La atención temprana, explicó, permite identificar cuándo el duelo evoluciona hacia un trastorno que requiere intervención especializada.