Desde Saltillo, piden familias de desaparecidos a los gobiernos dar el siguiente paso: ‘Hallazgo y castigo a los culpables’
Familias de personas desaparecidas marcharon por el Centro Histórico de Saltillo para exigir justicia y resultados en los casos que permanecen sin esclarecerse
Como cada 30 de agosto, en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, familiares de personas desaparecidas salieron a las calles de Saltillo para recordar las deudas del Estado mexicano con los más de tres mil desaparecidos de Coahuila y los más de 150 mil en México que continúan sin rastro.
En punto de las 8:00 de la mañana de este domingo, integrantes de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila y en México acudieron a la convocatoria de una misa oficiada por el obispo emérito de Saltillo, Raúl Vera López, en el Santuario de Guadalupe, en conmemoración de las personas desaparecidas y de los buscadores que incluso han muerto en espera de encontrar a sus hijos, después de años de lucha.
Al finalizar la misa, el obispo, quien desde 2009 acompañó a la organización en medio de la etapa álgida del crimen organizado en la entidad, las familias tomaron pancartas, lonas y fotografías de sus desaparecidos para marchar por las principales calles del Centro Histórico.
Con consignas como “¡La gente mirando también está apoyando!” y “¡Desaparecidos presentes, ahora y siempre!”, el colectivo avanzó por las calles de Emilio Carranza, Juan Aldama e Ignacio Allende, frente a locatarios y consumidores que se quedaron atónitos ante su paso.
Otras de las consignas lanzadas fueron “¡Claudia decía que todo cambiaría, mentira, mentira, la misma porquería!” y “¡Manolo, escucha, seguimos en la lucha!”, mismas que han tenido que ser actualizadas a través de los sexenios con los nombres de los mandatarios en turno, sin eliminar del imaginario colectivo los de los anteriores, que tampoco han logrado ofrecer soluciones concretas.
En entrevista, Diana Iris García, buscadora de Daniel Cantú Iris, hizo un análisis sobre el tiempo transcurrido, los sexenios, las diferentes administraciones, las marchas masivas y otras con menor convocatoria, los recordatorios y las mesas de trabajo, sin que sus hijos hayan regresado a casa, pero también sin que exista castigo para quienes cometieron los delitos.
“Ya tenemos 16 años, estamos por cumplirlos. Ha sido una lucha larguísima esperando resultados y esperando que Coahuila y el Estado mexicano pare esta tragedia que nos embarga. Quisiera decir que todo va viento en popa, pero eso no es cierto”, dijo.
Señaló que las mesas de trabajo que existen desde el sexenio estatal de Rubén Moreira todavía permanecen, pero en ellas se han destacado como resultados los apoyos económicos gubernamentales que se entregan a las víctimas indirectas, a pesar de que estos son derechos que se han logrado a través del dolor.
“El patrimonio de nuestras familias se ha quebrantado, muchas estamos enfermas y necesitamos apoyos, pero esos apoyos son derechos que hemos ganado, y a veces los usan para decir que están trabajando. Desafortunadamente, hoy el Gobierno incluso utiliza a algunos colectivos para su beneficio, y los que estamos en contra de algunas cosas no podemos impulsar más”, dijo.
“Reconocemos que es una consideración del Gobernador porque lo tenemos sentado dos o tres horas, pero creemos que ya es tiempo de dar el siguiente paso. El siguiente paso es que los casos se lleven a jueces que castiguen a los responsables, porque mientras no haya eso, no se va a acabar la impunidad y esto se va a seguir perpetuando”, manifestó.
Anunció que a finales de septiembre acudirán ante el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU, en Ginebra, Suiza, para nuevamente exponer ante organismos internacionales que los retrasos en los casos continúan.
Las actividades concluyeron en el Árbol de la Esperanza, ubicado en la Plaza de Armas, donde el colectivo de danza Pasos Firmes realizó un performance dedicado a la lucha de las familias buscadoras, con un número al ritmo de Antes de que nos Olviden, del grupo Caifanes.