En moto y con amor: Daniel y Gabriela llegan a Saltillo tras recorrer México a dos ruedas
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La pareja cumple seis años viajando por el país a bordo de “La Hormiga”, financiando su travesía entre tatuajes y artesanías.
Daniel Echeverría y Gabriela Arias han convertido las carreteras mexicanas en su hogar desde hace seis años. A bordo de su motocicleta, bautizada como “La Hormiga”, la pareja ha acumulado cerca de 200 mil kilómetros en su meta de conocer cada rincón del país.
Su historia comenzó hace siete años en Cuernavaca, Morelos, donde se conocieron por azar. Daniel acudió a una consulta odontológica en la que Gabriela trabajaba como asistente dental. Tras tres meses de noviazgo, decidieron unir sus vidas e iniciar una aventura sobre dos ruedas.
“Buscar, nada. La verdad no buscamos nada, es el hecho de viajar y poder realmente lograr nuestra meta, literalmente conocer todo México. Ya vamos en la segunda vuelta”, expresó Daniel durante su reciente llegada a Saltillo.
Aunque la vida en el camino puede parecer ideal, la pareja reconoce que convivir las 24 horas del día en un espacio tan reducido conlleva retos. Entre ellos se encuentran la adaptación y la tolerancia diaria.
“Es muy difícil porque tu pareja te ayuda 100%, es un apoyo, pero hay momentos que no nos soportamos. Ella es mujer, piensa de una forma, yo soy hombre, pienso totalmente de otra forma”, explicó Daniel al hablar sobre la convivencia durante sus recorridos.
Gabriela admitió que abandonar la rutina de una oficina implicó una difícil transición psicológica. Sin embargo, las experiencias que han vivido y la manera en que son recibidos en cada lugar han hecho que el esfuerzo valga la pena.
“De primera se puede decir que sí se me cerraba el mundo y sentía que no la iba a hacer, pero con el paso del tiempo uno va aprendiendo, ves la gente y cómo te recibe y que te invita de sus comidas y vuelve el encanto”, compartió.
Para cubrir los gastos diarios de combustible, alimentación y mantenimiento de la motocicleta, la pareja realiza distintos oficios independientes en los lugares donde hace parada.
“Yo soy tatuador y mi señora vende artesanía, pulseras y atrapasueños y ya dependemos netamente de la persona”, detalló Daniel sobre la manera en que generan ingresos durante sus trayectos.
En su paso por Saltillo, ambos invitaron a otras personas a descubrir el país y atreverse a romper con la monotonía de la vida cotidiana.
“Que se atrevan a salir de su círculo, de su zona de confort. México tiene mucho que entregar. Yo como extranjero se los digo, México tiene muy lindas personas y reitero: conozcan, la verdad, acepten salir de su zona de confort”, expresó el motociclista.
Sin embargo, mantenerse en el camino también implica sacrificios personales y familiares que no siempre son fáciles de sobrellevar a la distancia.
“Aprovechando aquí el momento, quiero felicitar a mi madre, que hoy es su cumpleaños y que estoy lejos de ella. Es uno de los precios que se pagan por vivir un sueño. Vivan, disfruten, no se amarguen por problemas”, concluyó Daniel antes de continuar la ruta junto a Gabriela con “Moto Pareja”.