Entre tambores y huaraches, Procesión de la Cera celebra 186 años en Saltillo

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Saltillo
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Ocho danzas acompañaron a las familias hasta el Santísimo Cristo del Ojo de Agua en una tradición que jóvenes mantienen viva entre fe, promesas y herencia familiar.

El sonido de los tambores y los huaraches anunció su llegada. Entre penachos, sonajas y vestimentas coloridas, familias y danzantes avanzaron este domingo hasta el Santísimo Cristo del Ojo de Agua para mantener viva una tradición que este 2026 cumplió 186 años.

La Procesión de la Cera, que partió desde la parroquia de San Juanita, estuvo acompañada este año por ocho danzas, explicó Luis Ledezma, integrante del grupo de lectores y monitores de la parroquia. “Le dan color, le dan vida, le dan ruido, le dan esencia a este peregrinar”, expresó.

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Una ofrenda de cera y cansancio

El nombre de la procesión conserva la memoria de una antigua práctica. Ledezma explicó que las familias elaboraban cirios de cera y los llevaban durante el recorrido para pedir algún favor al Santísimo Cristo, principalmente ante enfermedades.

$!En los alrededores se podía ver a cientos de familias.

“Las familias anteriormente las colocaban en su cabeza. Es cansancio, lo ofrendaban el cansancio en ese peregrinar, más aparte el cirio; era como una ofrenda”, relató.

Actualmente la parroquia entrega portaceras durante el novenario para que las familias los adornen. Este domingo, el contingente llegó a extenderse hasta cuatro cuadras, según Ledezma.

Entre los participantes estaba Gibrán González, próximo a cumplir 19 años e integrante desde hace tres de Matlachines Nuevos Aztecas. Comenzó junto con su hermano después de acercarse a una danza en la Bellavista.

“Todo el ambiente, el sonido de los huaraches, el sonido de los tambores... en sí todo me gusta de este mundo”, contó.

También llegó desde Guadalupe, Nuevo León, Marcos Omar, integrante de la Danza Chichimeca Guadalupana. Apenas tiene un año como danzante, pero su padre y un tío también lo fueron.

$!Fieles acudieron a la misa en la iglesia del Ojo de Agua.

“Es algo que traigo de familia y me gusta mucho venir a bailar”, señaló.

Su tío falleció y su padre ya no danza; ahora Marcos asegura haber contagiado la tradición a su hermano y espera transmitirla algún día a sus hijos. “Ojalá y dure muchos años más esta tradición porque poco a poco se van perdiendo muchas tradiciones en las ciudades”, expresó.

Así, entre quienes heredaron la danza y quienes apenas comienzan a descubrirla, la Procesión de la Cera completó un recorrido que lleva más de un siglo atravesando generaciones en Saltillo.

Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), con formación técnica en artes, y reportero de la sección local en VANGUARDIA.

Cubre temas con enfoque social, sistema de salud y salud mental, así como historias que visibilizan problemas de interés público o que buscan inspirar a la comunidad.

Ha tenido experiencia como docente en instituciones educativas de nivel preescolar, primaria y preparatoria, impartiendo talleres o clases de artes, español e inglés; además de ser aficionado a los videojuegos, las series y el cine.

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