Fallece don Mundo Wehbe Mery, guardián de la tradición y cultura libanesa en Saltillo
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Nieto de Felipe J. Mery, cuyo apellido permanece en la nomenclatura urbana, formó parte de una familia vinculada al desarrollo comercial y social de la capital de Coahuila
SALTILLO, COAH.- Raymundo Juan Tanos Wehbe Mery murió este martes, en Saltillo, a la edad de 89 años, dejando tras de sí una historia que se entrelaza con más de un siglo de presencia libanesa en Saltillo.
Comerciante, integrante de una familia de tercera generación de origen libanés y orgulloso saltillense, dedicó buena parte de su vida a preservar las tradiciones que heredó de sus padres y abuelos libaneses, mientras construía su propia historia en la ciudad que consideraba su hogar.
Sus abuelos maternos arribaron a México en 1910 y su padre, Juan Tanos Wehbe, llegó de Líbano en 1922, con apenas 21 años y sin hablar español. Como muchos inmigrantes de aquella época, don Juan Tanos encontró en el comercio una forma de abrirse camino. Vendió ropa, sombreros, cobijas, sarapes y productos de origen libanés, hasta establecerse en Saltillo. Don Juan se casó con doña Carmen Mery, hija de don Felipe J. Mery.
Don Raymundo continuó esa tradición comercial. Durante décadas trabajó en Los Dos Mundos, negocio familiar ubicado en el Mercado Juárez, y posteriormente desarrolló su propia actividad mercantil. Recordaba cómo transportaba pan árabe por ferrocarril y recorría las calles Aldama y Victoria para venderlo, primero entre las familias libanesas y palestinas asentadas en la ciudad. Con el tiempo incorporó a su oferta comercial jocoque, pan de trigo, hoja de parra y otros productos de la gastronomía de sus antepasados.
Su historia familiar también quedó ligada a la propia geografía de Saltillo. Fue nieto de Felipe J. Mery, cuyo nombre permanece en el bulevar que lleva su apellido y quien formó parte de la Sociedad Mutualista de Saltillo. Así, la trayectoria de los Wehbe y los Mery se convirtió en parte de la historia social y comercial de la capital coahuilense.
Pero si algo definió a Raymundo fue su manera de entender la identidad. Defendía con orgullo su ascendencia libanesa y, al mismo tiempo, reivindicaba su pertenencia a Saltillo. En una entrevista exclusiva para VANGUARDIA, en septiembre de 2016, don Raymundo resumió ese sentimiento al afirmar: “Esta ciudad es lo máximo”, y recordar que a sus 79 años se sentía orgulloso de ser saltillense.
Como militante panista de toda la vida, Raymundo también incursionó en la vida pública y llegó a desempeñarse como regidor en la administración de alcalde Manuel López Villarreal, en el periodo 1982-1984 . Sin embargo, uno de los aspectos que más definieron su identidad fue su profundo orgullo por Saltillo. Wehbe Mery resumió ese sentimiento al señalar que su herencia era libanesa, pero que él era saltillense.
Con su muerte se despide no solamente a un comerciante, sino a uno de los testimonios vivos de la migración libanesa que echó raíces en Saltillo y que, a través del trabajo, la gastronomía, las familias y las tradiciones, dejó una huella permanente en la ciudad.
Le sobreviven, su esposa Juanita Moreno Meléndez, y sus hijos Raymundo, Andrés, Gabriel y Juanita Edith Wehbe Moreno.