Más allá del diagnóstico, Ayuda Rosa llama a fortalecer el apoyo a mujeres con cáncer de mama en Saltillo
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La asociación reunió a especialistas y sobrevivientes para promover la detección oportuna y recordar que las necesidades de las pacientes continúan durante todo el año
En el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, la asociación Ayuda Rosa A.C. realizó este lunes la jornada Más allá del diagnóstico, una charla pendiente, en la Universidad Carolina, donde especialistas y sobrevivientes compartieron experiencias sobre prevención, resiliencia y acompañamiento emocional.
María Teresa Ramos Guerrero, fundadora y presidenta de la asociación, destacó que la atención a las mujeres que enfrentan esta enfermedad no debe limitarse a octubre, pues durante todo el año existen necesidades de tratamientos, medicamentos y apoyos para las pacientes.
“Nosotros trabajamos todo el año y necesitamos de ustedes, porque son muchas las necesidades”, expresó al invitar a la ciudadanía a sumarse mediante donativos económicos, medicamentos oncológicos, pelucas y prótesis en buen estado.
Durante el encuentro se informó que Ayuda Rosa, organización que inició actividades en Saltillo en 2008 y se constituyó formalmente en 2012, ha beneficiado a más de 180 mujeres mediante apoyos para estudios médicos, medicamentos, materiales oncológicos y acompañamiento socioemocional.
La jornada contó con la participación de la ginecóloga Saraí Niño Pantoja, quien abordó la importancia de la detección oportuna y advirtió que el miedo y la vergüenza todavía provocan que algunas pacientes retrasen la atención médica, lo que puede complicar su tratamiento y pronóstico. La especialista también llamó a prestar atención a los antecedentes familiares y a mantener revisiones médicas periódicas, al señalar que en su práctica ha atendido casos de cáncer de mama en mujeres menores de 40 años.
De sobreviviente a creadora de esperanza
Uno de los testimonios más significativos fue el de Liliana Gámez Pérez, de 50 años, quien relató haber enfrentado dos diagnósticos de cáncer de mama, el primero en 2013, cuando tenía 36 años. Su experiencia la llevó a crear Puntadas de Amor, iniciativa dedicada a elaborar y donar prótesis mamarias artesanales a mujeres que han pasado por una mastectomía.
Lo que comenzó como una búsqueda personal para recuperar comodidad después de sus cirugías se convirtió en un proyecto solidario que ha beneficiado a cerca de 600 personas. Actualmente prepara otras 600 prótesis, con apoyo del Municipio, que serán donadas el próximo 27 de octubre en el Museo del Desierto. Su iniciativa ha llegado a escuelas y empresas de Coahuila y Nuevo León, e incluso fue replicada por mujeres en Omán, quienes encontraron en estos talleres una alternativa de acompañamiento después de sus tratamientos.
Por su parte, la conferencista Lilia Contreras abordó las herramientas emocionales para afrontar un diagnóstico, destacando la importancia de las redes de apoyo y de comprender que una enfermedad no define la identidad de quien la enfrenta.
Como parte de las actividades, Ayuda Rosa y Christus Muguerza realizaron una rifa de tres mastografías bilaterales gratuitas entre las asistentes, cuyos certificados fueron entregados a Lisét Rodríguez, Gabriela Vicuña y Aurora Castillo.
La solidaridad también enfrenta dificultades
Pese al trabajo de acompañamiento que realiza la asociación, Ramos Guerrero reconoció que conseguir recursos continúa siendo uno de sus principales desafíos. Como ejemplo, informó que una rifa destinada a recaudar fondos tuvo que posponerse debido a que no se logró vender la totalidad de los boletos.
Ante esta situación, la presidenta pidió a la ciudadanía mantener su respaldo durante todo el año, ya sea mediante aportaciones económicas o la donación de materiales que puedan ser aprovechados por otras pacientes.Durante el evento también se anunció una próxima jornada de boteo y venta de paliacates a 60 pesos en distintos cruceros de Saltillo, cuyos recursos serán destinados a apoyar las actividades de Ayuda Rosa.
La jornada, realizada con la colaboración de la Universidad Carolina y distintos patrocinadores, concluyó con un llamado a reconocer que detrás de cada diagnóstico existen necesidades médicas, emocionales y económicas que requieren acompañamiento constante, incluso después de superar la enfermedad.