Saltillo debe adaptar su movilidad ante el envejecimiento poblacional
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Saltillo ha crecido al ritmo que se proyectó desde principios de siglo, tanto a nivel municipal como metropolitano
Ante el envejecimiento poblacional que experimentan las ciudades, incluida Saltillo, es necesario adaptar la movilidad y la infraestructura urbana para hacerlas más caminables y accesibles.
Así lo detalló en entrevista para VANGUARDIA el demógrafo y profesor investigador de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), José Alfredo Jáuregui Díaz, quien destacó los retos del envejecimiento global.
“Ellos son un segmento de la población que requiere cierta clase de servicios, que todo lo que utilizan esté cerca, que sea una ciudad que se pueda caminar y que todo esté a corta distancia”, expuso el investigador.
El demógrafo señaló que uno de los mayores retos será el cuidado de los adultos mayores, debido a que las nuevas generaciones deciden tener un solo hijo o no tener descendencia.
“Ese es el gran reto que tienen todas las ciudades, el problema que vamos a tener con el envejecimiento es quién va a cuidar a estos adultos mayores”, advirtió.
En enero de este año, VANGUARDIA publicó, con base en las proyecciones de la Comisión Nacional de Población (Conapo), que para el año 2040 Saltillo duplicará su población de adultos mayores.
Dichas estimaciones establecen que la capital coahuilense pasará de 69 mil 806 personas mayores de 65 años a 135 mil 431 para el 2040.
Jáuregui Díaz indicó, en ese sentido, que es urgente mejorar los servicios de salud y la seguridad social, ya que esta población enfrentará enfermedades crónico-degenerativas de larga duración.
“Las enfermedades crónico-degenerativas tardan 20 o 30 años, vives con ellas, son prácticamente parte de tu vida cotidiana y tienen un costo económico y social”, afirmó el académico.
Explicó que este envejecimiento se debe a una reducción en la tasa de fecundidad, la cual en el caso de Coahuila bajó de dos hijos a 1.4 hijos en promedio.
A esto se suma la migración internacional de jóvenes mexicanos hacia los Estados Unidos, lo que acelera el proceso de envejecimiento de la estructura poblacional.
“Quienes migran a Estados Unidos son jóvenes, eso hace que nuestra estructura de la población esté cada vez más envejecida”, señaló.
ACTUALIZAR PLANES DE DESARROLLO
El investigador resaltó que las dinámicas en las zonas metropolitanas son cambiantes, por lo que las ciudades comienzan a expandirse hacia lugares que originalmente no estaban contemplados.
Debido a esto, los planes de desarrollo urbano tendrán que actualizarse constantemente y los gobiernos deberán realizar inversiones económicas para adaptar el entorno.
“Las proyecciones se tienen que actualizar. La Conapo seguramente sacará sus proyecciones en seis meses y los planes de desarrollo urbano en teoría tendrían que actualizarse también”, comentó Jáuregui Díaz.
SALTILLO CUMPLE CON PROYECCIONES
Respecto al caso específico de Saltillo, el demógrafo explicó que estadísticamente la capital coahuilense sí cumplió con la proyección de población estimada por las autoridades federales.
De acuerdo con la proyección de la Conapo, la ciudad alcanzaría los 979 mil habitantes para el año 2025, mientras que la última Encuesta Intercensal del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) estimó que la población es de 959 mil 061 personas.
El especialista detalló que una diferencia de 20 mil personas en una ciudad que ronda el millón de habitantes no es significativa y se encuentra dentro de los márgenes de las proyecciones.
“Realmente para casi un millón de personas, 20 mil, la proyección sale muy bien. Debe de estar en el abanico que ellos hacen, solo publican la proyección media”, aseguró.
Mencionó que tanto la Conapo como el INEGI trabajan con márgenes de error a través de las viviendas censales, y las Naciones Unidas establecen que estos deben ser menores al cinco por ciento.
El investigador agregó que Saltillo se mantiene como el municipio más poblado de Coahuila al concentrar el 28.68 por ciento del total de los habitantes de la entidad.
“Deberíamos de preocuparnos si la diferencia fuera muy grande. Pensemos en una diferencia como de 100 mil personas, entonces diríamos ¿qué está pasando?”, concluyó el investigador de la UANL.