Suplementos alimenticios se ofertan en Saltillo sin control, pese a riesgos: nutricionista
El nutricionista Ramsés Rodríguez recomienda que, ante cualquier cuestión de salud, es esencial acudir con un médico o especialista para recibir supervisión profesional y personalizada
El consumo de suplementos alimenticios en México se enfrenta a un vacío de regulación preventiva que pone en riesgo la salud de los consumidores. En entrevista con el nutriólogo Ramsés Rodríguez, explicó que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) no evalúa la eficiencia ni la seguridad de estos productos antes de que comiencen a comercializarse en el mercado nacional.
Rodríguez explicó que la autoridad sanitaria realiza las revisiones correspondientes de forma posterior, es decir, una vez que los suplementos ya se encuentran a la venta.
“Por ley, este tipo de productos debe incluir de manera obligatoria la leyenda: ‘Este producto no es un medicamento, no está para diagnosticar o tratar enfermedades’”.
El especialista advierte que la presencia de promesas extraordinarias en el etiquetado debe encender de inmediato las alertas de los consumidores.
“Si tiene algo extra, de que es un producto anticáncer o potenciador sexual, ahí ya hay que parar las antenitas”, señala, precisando que los suplementos nutricionales no tienen la facultad legal ni la capacidad de ostentar ese tipo de propiedades terapéuticas en sus empaques.
EXCESO DE VITAMINAS Y DAÑO HEPÁTICO
Un riesgo latente y poco conocido es la sobredosificación de nutrientes, particularmente de las vitaminas liposolubles, como son la A, D, E y K, las cuales se diluyen en grasas. Debido a que el hígado es el órgano encargado de almacenarlas, un consumo elevado y sin control puede generar un cuadro de toxicidad hepática.
Dado que el hígado es el órgano encargado de coordinar el estado metabólico general, generar energía, producir proteínas y sintetizar enzimas, su saturación afecta globalmente al organismo.
Ramsés Rodríguez detalla que los síntomas tempranos de que un suplemento está dañando el hígado incluyen fatiga, tanto crónica como aguda; comezón en el cuerpo; alteraciones digestivas, como la alternancia constante entre estreñimiento y diarrea; e ictericia, manifestada como una coloración amarillenta en la piel y en la parte blanca de los ojos.
Además del desgaste metabólico, los pacientes con afectación hepática pueden experimentar pérdida de cabello, uñas quebradizas y estados anímicos alterados, debido a que el cerebro deja de recibir las proteínas necesarias para una comunicación celular eficiente.
PROTOCOLOS DE SEGURIDAD
Para evitar complicaciones, el especialista enfatiza que antes de prescribir o consumir suplementos comunes en el ámbito deportivo, como proteínas en polvo o termogénicos, es obligatorio realizar una historia clínica o anamnesis sumamente detallada, así como ordenar estudios de laboratorio previos para comprobar que el paciente no tenga las enzimas hepáticas elevadas o padezca hígado graso, condiciones que contraindican el uso de ciertos complementos.
Actualmente, no se conoce el número de casos de personas afectadas en México, ya que la información emitida semanalmente en el Boletín Epidemiológico no los registra. No obstante, este es un problema que se ha visibilizado en Estados Unidos y ha encendido las alertas en el país.