Suicidio de menores de edad en Coahuila: crecen casos en 5 años
COMPARTIR
El fallecimiento de Saulito, un menor de 12 años en la colonia Lucio Blanco, reabre la alerta sobre la urgencia del cuidado emocional infantil
Un total de 165 niñas, niños y adolescentes de entre 9 y 19 años murieron por suicidio en Coahuila entre 2020 y 2025. De acuerdo con estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 2025 fue el año con más casos del periodo, con 33 fallecimientos.
Las cifras muestran que el grupo de 15 a 19 años concentró la mayoría de los casos, con 142 muertes, mientras que en el rango de 9 a 14 años se registraron 23.
Estos datos ponen de relieve la importancia de fortalecer la prevención, la detección temprana de señales de alerta y el acompañamiento familiar, escolar y comunitario.
El reciente fallecimiento de un estudiante de secundaria de 12 años, al sur de Saltillo, volvió a poner de manifiesto la necesidad de atender la salud mental de niñas, niños y adolescentes, así como de generar espacios de escucha y apoyo.
EL CASO EN SALTILLO
La problemática también se reflejó en la colonia Lucio Blanco, al sur de Saltillo, donde Víctor Saúl, conocido por sus allegados como Saulito, de 12 años, falleció este domingo en el domicilio de su abuela.
La Fiscalía de las Mujeres y la Niñez, a través de la División de Feminicidios Sureste, clasificó el caso como suicidio y ordenó el traslado del cuerpo al Servicio Médico Forense (Semefo) para la práctica de la necropsia de ley.
LAS CIFRAS DEL FENÓMENO
Los datos del INEGI permiten observar la evolución de los fallecimientos por suicidio en los dos grupos de edad durante el periodo analizado.
En 2020 se registraron 27 casos: tres correspondieron a personas de entre 9 y 14 años, y 24 al grupo de 15 a 19 años.
Para 2022, la cifra fue de 28 fallecimientos, de los cuales siete correspondieron al primer grupo de edad y 21 al segundo.
En 2025 se contabilizaron 33 casos: cuatro entre menores de 9 a 14 años y 29 entre adolescentes de 15 a 19 años.
Estas cifras corresponden a los años señalados y muestran la concentración de los casos en el grupo de mayor edad. La prevención requiere atención continua, independientemente de las variaciones anuales.
¿CÓMO PREVENIR Y PROTEGER A NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES?
Las recomendaciones internacionales de prevención incluyen tomar en serio las expresiones de desesperanza o las referencias a la muerte, escuchar sin juzgar y buscar ayuda profesional cuando existan señales de riesgo.
La participación de las familias, las escuelas y la comunidad es fundamental para identificar cambios importantes en el comportamiento, el aislamiento u otras señales de malestar emocional. Mantener una comunicación abierta y ofrecer espacios seguros para hablar de las emociones puede facilitar que niñas, niños y adolescentes soliciten apoyo.
También se recomienda limitar el acceso en el hogar a medicamentos, sustancias tóxicas y objetos que puedan utilizarse para causar daño, como parte de las medidas preventivas.
Asimismo, es importante enseñar herramientas para regular las emociones, afrontar conflictos y acudir a personas adultas de confianza cuando se presenten dificultades.
Ante señales de riesgo, se debe buscar atención profesional de manera oportuna. Los servicios de salud mental pueden valorar cada caso y determinar el acompañamiento adecuado, incluida la psicoterapia y la intervención familiar cuando sean necesarias.