Ecologistas en La Laguna señalan peligros ambientales y legales por planta de fertilizantes en Lerdo
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Las organizaciones solicitan evaluar a fondo el consumo de agua y los riesgos de contaminación.
Lerdo, Durango. – La construcción de una planta petroquímica para la producción de urea y amoniaco en el municipio de Lerdo ha generado preocupación entre organizaciones ambientalistas de la Comarca Lagunera, que advierten sobre posibles impactos en la seguridad hídrica de la región.
El complejo industrial, proyectado para producir alrededor de un millón de toneladas anuales de fertilizantes, comenzó formalmente su proceso de construcción tras los actos protocolarios realizados en el ejido Sapioriz.
Ante este escenario, integrantes de la asociación civil Pro-Defensa del Nazas hicieron un llamado a la ciudadanía y a las organizaciones sociales para dar seguimiento al desarrollo del proyecto y vigilar que se cumplan las disposiciones legales en materia ambiental.
Francisco Valdez Pérezgazga, representante de la agrupación, señaló que una obra de esta magnitud obliga a analizar cuidadosamente sus posibles efectos sobre el río Nazas, fuente fundamental de abastecimiento de agua para municipios como Lerdo, Gómez Palacio y Torreón.
“La defensa del Nazas es un compromiso de todos. La estabilidad ecológica y el bienestar de los habitantes de La Laguna están estrechamente vinculados a la salud de este ecosistema”, manifestó.
Las organizaciones ambientalistas sostienen que la ubicación del complejo en una zona estratégica para la recarga del acuífero regional hace necesario evaluar con detalle aspectos como el consumo de agua, el manejo de residuos químicos y los riesgos potenciales de contaminación, particularmente en una región que enfrenta problemas de escasez hídrica y sobreexplotación de mantos acuíferos.
Asimismo, solicitaron que el proyecto cumpla plenamente con la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, además de garantizar transparencia en los estudios de impacto ambiental, los permisos relacionados con el uso de recursos hídricos y los procesos de supervisión gubernamental.
Entre las peticiones planteadas también se encuentra la apertura de espacios de consulta ciudadana y el acceso público a la información técnica vinculada con la obra.
Tanto Pro-Defensa del Nazas como el movimiento Nazas Vivo han participado durante años en acciones de defensa ambiental de la cuenca del río Nazas, promoviendo recursos legales y denuncias ante diversas instancias para la protección de este ecosistema.
Pese a los cuestionamientos expresados por grupos ambientalistas, el proyecto Fermachem continúa avanzando con respaldo gubernamental y una inversión superior a los mil 600 millones de dólares. Sus promotores han señalado que la planta contribuirá a fortalecer la producción nacional de fertilizantes nitrogenados y a impulsar el desarrollo económico de la región.
Mientras las autoridades y los inversionistas destacan los beneficios económicos y de generación de empleo, organizaciones ambientalistas insisten en la necesidad de mantener una supervisión permanente y garantizar que el desarrollo industrial se lleve a cabo con apego a criterios de sostenibilidad y protección ambiental.