En Torreón, alcohol y cristal predominan entre mujeres que buscan apoyo en el IMM
COMPARTIR
La dependencia canaliza a las usuarias al CIJ y refuerza su atención con terapia psicológica y capacitación para fomentar su autonomía
TORREÓN, COAH.- La ingesta de bebidas alcohólicas y el consumo de metanfetaminas, en especial cristal, figuran entre los principales problemas que enfrentan las mujeres que acuden al Instituto Municipal de la Mujer (IMM) de Torreón en busca de apoyo. De acuerdo con la dependencia, estos casos suelen estar acompañados de antecedentes de violencia física o psicológica, así como de dependencia emocional.
Amira Darwich García, titular del organismo, informó que cifras obtenidas en conjunto con el Centro de Integración Juvenil (CIJ) muestran que el 56 por ciento de los pacientes atendidos por adicciones son mujeres, lo que refleja una tendencia relevante en la atención que se brinda en la región.
La funcionaria explicó que, aunque el alcohol ocupa el primer lugar entre las sustancias de mayor consumo, el cristal se mantiene en segundo sitio. Señaló que este problema responde a diversos factores, como la presión de los círculos cercanos, la búsqueda de pertenencia y los contextos de violencia de género.
”El consumo surge frecuentemente como un mecanismo para integrarse a la pareja o a entornos sociales específicos. Aunado a esto, la discriminación y las vivencias violentas actúan como detonantes que complican el panorama”, comentó Darwich García.
Ante esta situación, el IMM mantiene coordinación con el CIJ para canalizar a las usuarias a tratamientos especializados y dar seguimiento a su proceso de recuperación. Precisó que el Instituto atiende únicamente a mujeres mayores de edad, mientras que los casos de menores son turnados a las instancias correspondientes.
Además de la rehabilitación por consumo de sustancias, el Instituto ofrece terapia psicológica y talleres de capacitación laboral. El propósito es fortalecer la autonomía económica y emocional de las mujeres para que puedan salir de entornos de violencia.
”Frecuentemente temen que la denuncia signifique perder su patrimonio o la estabilidad familiar. Nuestro enfoque no es imponer decisiones, sino fortalecer su autoestima y dotarlas de herramientas de independencia que les permitan romper, por cuenta propia, los círculos de violencia”, concluyó.