Wendy dona su riñón para que sus hijos no pierdan a su papá, en Torreón

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Coahuila
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Hace historia Hospital Regional de Alta Especialidad del ISSSTE con primer trasplante renal

TORREÓN, COAH.- Wendy Sifuentes nunca dudó. Cuando su esposo Pablo Omar Ortiz de 34 años, necesitó de un trasplante de riñón, ella alzó la mano. El martes, después de una operación de casi nueve horas, se realizó el primer trasplante renal en la historia del Hospital Regional de Alta Especialidad del ISSSTE en Torreón.

La historia de Wendy y Omar es un ejemplo, aseguró Zaira Ortiz, hermana de Omar y cuñada de Wendy.

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“Muchos creemos que tenemos problemas, pero los veo a ellos y veo cómo se organizan para que sucedan las cosas, son un ejemplo”, comentó Zaira a las afueras del ISSSTE, mientras se realizaba la operación. Este miércoles, informó que su cuñada pasó a cuarto de hospital y su hermano sigue en terapia intensiva para el monitoreo y control del riñón trasplantado.

“Ambos están conscientes, con dolor y recuperándose poco a poco, gracias a Dios”, dijo Zaira.

Esas adversidades de las que habla Zaira empezaron cuando su hermano Pablo Omar fue diagnosticado a los 8 años con diabetes. Una diabetes a temprana edad causa muchas complicaciones, mencionó.

$!Omar fue diagnosticado con diabetes a los 8 años, enfermedad que le provocó diversas complicaciones de salud.

“Ha tenido control desde chico con la enfermedad”, agregó.

Omar tiene un hijo producto de una primera relación, pero hace 12 años conoció a Wendy, maestra de kínder, con quien posteriormente se casó.

Lo que debió ser una vida alegre y gozosa en pareja, comenzó a nublarse cuando Omar empezó a tener problemas en sus ojos producto de la misma diabetes. Después de varias operaciones por desprendimiento de retina, Omar perdió la vista y quedó invidente hace nueve años.

“Cuando queda invidente se embaraza Wendy. Ahora tienen dos niños, Pablito de 6 años y Julián de 4 años. Ya físicamente no los vio”, platicó Zaira.

A pesar de haber quedado invidente, Omar continuó haciendo su vida lo más normal que pudo. Continuó trabajando como bibliotecario en la Biblioteca Central en Saltillo.

Sin embargo, los obstáculos no quedaron ahí. Hace un año iniciaron los problemas en los riñones y requirió de diálisis. La nefróloga le indicó que era candidato a un trasplante.

En la familia de Omar, su padre fallecido, su mamá, y dos hermanas, no eran candidatas por padecimientos de hipotiroidismo.

Wendy alzó la mano.

“Mi cuñada estaba convencida. Quería más tiempo de vida de mi hermano, que mis sobrinos tuvieran a su papá”, contó Zaira.

Por el riesgo de la operación, la familia misma le comentó a Wendy que lo pensara bien, que entendían cualquier decisión.

“Yo ya estoy segura, ya no me pregunten ni me hagan dudar. Estoy segura de la decisión”, les comentó a todos, según recuerda Zaira.

Así comenzó el camino hace más de un año para examinar que pudiera donar su riñón. Después de estudios y visitas con muchos especialistas, el dictamen fue alentador: era compatible.

La razón de Wendy, dijo su cuñada, era simple: quiere que su esposo tenga más esperanza de vida y que sus hijos puedan convivir más tiempo con él.

$!Los familiares de Omar no pudieron donar un riñón debido a problemas de salud, por lo que Wendy decidió someterse a los estudios de compatibilidad.

Hace una semana Omar fue internado en el ISSSTE porque la indicación era bajarle las defensas para que el cuerpo no detectara que hay algo externo diferente y pueda aceptar el riñón.

Wendy entró primero a quirófano y dos horas después entró su esposo Omar.

Zaira mencionó que quisieron contar la historia como homenaje a su cuñada Wendy, quien aseguró ha sido el pilar de la familia.

“Mi cuñada ha sido una guerrera, es el pilar. Ha lidiado con toda la situación de mi hermano. Es una excelente persona. Nuestro reconocimiento y agradecimiento para con ella”, comentó.

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Omar tendrá que estar en terapia intensiva al menos una semana para monitorear que su cuerpo no rechace el riñón. La indicación médica será que él tendrá que tomar ciertos medicamentos de por vida. Wendy, por su parte, también estará en observación, aunque menos días. Podrá continuar su vida normal, aunque con cuidados en salud y alimentación.

Si por los últimos nueve años Wendy se había convertido en los ojos de su esposo Omar, ahora también será su riñón.

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Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad La Salle Laguna y maestro en Periodismo digital por la Universidad de Guadalajara. Es editor y reportero de Semanario, el suplemento de periodismo de investigación de Vanguardia, y es autor de la columna Reflector.

Ha recibido diferentes reconocimientos como el Premio Nacional de Periodismo Rostros de la Discriminación y posteriormente Rostros por la Igualdad, mención en los premios de la SIP y del Breach/Valdez de Periodismo y Derechos Humanos, entre otros.

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