Con Jason Collins, el deporte de EU suma un nuevo pionero

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Deportes
/ 24 febrero 2014

Collins reveló que era homosexual en un emotivo artículo escrito en primera persona en la revista "Sports Illustrated" en abril del año pasado.

Miami, EU.- Jack Johnson, Jackie Robinson, Bobbi Gibb, Billie Jean King y desde el domingo, Jason Collins: el nuevo jugador de los Brooklyn Nets de la NBA es el primer deportista abiertamente gay de las grandes ligas de Estados Unidos y el último pionero de un país en el que el deporte ha empujado los avances en la sociedad.

"Su impacto es mayor de lo que la gente cree. Tendrá un efecto dominó más allá del deporte. Sienta un precedente increíble", afirmó Kobe Bryant, megaestrella de la NBA y de los Lakers ante los que debutó Collins en Los Angeles el domingo.

Collins reveló que era homosexual en un emotivo artículo escrito en primera persona en la revista "Sports Illustrated" en abril del año pasado.

Desde entonces y pese a las felicitaciones y el apoyo, no había encontrado equipo. Hasta que hoy Brooklyn Nets le firmó un contrato de diez días. "La decisión de ficharlo es una decisión de baloncesto", dijo en un comunicado el manager general de los Nets, Billy King, nesgando que haya detrás una operación de marketing.

"Creo que puedo jugar en la NBA, lo he demostrado hoy", afirmó Collins, de 35 años, tras disputar en Los Angeles sus primeros 11 minutos desde el 17 de abril del año pasado. No anotó, capturó dos rebotes y cometió cinco faltas. Los Nets ganaron a los Lakers por 108-102.

Precisamente Brooklyn. Fue en el ahora moderno, cosmopolita y joven barrio de Nueva York donde Jackie Robinson rompió la gruesa barrera racial del béisbol en Estados Unidos y donde hoy se le recuerda con una estatua.

Ningún jugador de ningún equipo viste el número 42 en las Grandes Ligas. Todos, sin embargo, lo hacen el 15 de abril, el día que en 1947 Robinson, superando infinidad de amenazas, debutó en un país en el que los negros tenían que ocupar la parte de atrás de los autobuses y en un deporte, el pasatiempo nacional, con gradas separadas y en el que había un universo paralelo: las Negro Leagues.

Mucho antes, en 1908, Jack Johnson se convirtió en el primer campeón de boxeo negro de los pesos pesados en una época en la que el "establishment" blanco no ponía en duda la supremacía de su raza.

En 1966, Bobbi Gibb también rompió barreras al ser la primera mujer en correr el maratón de Boston. En 1981, Billie Jean King sacudió el mundo del tenis al admitir que era lesbiana.

Luego le seguiría Navratilova, pero la homosexualidad siempre fue más complicada en el deporte masculino, donde se impone ser un "macho", concepto que muchos creen contrapuesto al de gay.

Collins, como muchos otros que revelaron su orientación sexual concluida su carrera profesional, se rebela. "No quiero que mi raza me defina más y tampoco mi orientación sexual. No quiero ser etiquetado", dijo en abril Collins, que es negro. "Estoy en contra del estereotipo gay".

Lo mismo recordó el sábado el jugador universitario de fútbol americano Michael Sam, que hace dos semanas admitió ser gay antes del draft de la NFL. "Sólo desearía que me vieran como Michael Sam el jugador de fútbol en lugar de Michael Sam el jugador gay de fútbol", pidió.

"Admiramos la sinceridad y el coraje de Michael Sam", dijo la NFL, quien llevaba meses preparada para abrir los brazos a los jugadores gays. El comisionado de la liga más lucrativa y poderosa del país, Roger Goodell, tiene un hermano homosexual.

En julio de 2013, las Grandes Ligas de béisbol anunciaron la revisión del código de conducta para proteger a los peloteros de la "discriminación y el acoso por la orientación sexual". El mes pasado, la liga de hockey sobre hielo (NHL) se convirtió en la primera en la que todos sus equipos han mostrado respaldo público a los derechos de los homosexuales.

"Sé que todos en la familia de la NBA están orgullosos de que nuestra liga promueva un ambiente tolerante y respetuoso", dijo hoy Adam Silver, nuevo comisionado de la liga norteamericana de baloncesto.

Silver lamentó que no hubiera pasado hace tiempo. En este caso, el deporte ha ido por detrás del cine, la música y hasta la política.

Pero en los últimos meses, el deporte ha acelerado los procesos de aceptación en una sociedad cada vez más abierta con el impulso de la administración del presidente Barack Obama. El gobierno de Estados Unidos anunció el 8 de febrero que extenderá los derechos de las parejas del mismo sexo para equipararlos a los de las heterosexuales. El matrimonio gay es ya legal en 17 estados y en el Distrito de Columbia.

El apoyo público no quiere decir que la aceptación haya vencido a la intolerancia, agazapada en silencio y alimentada de viejos tabúes.

 "En 12 temporadas me he duchado muchas veces con mis compañeros. Mi comportamiento no fue un tema antes y no lo será ahora", dijo Collins en abril. El domingo se vistió y se duchó con sus compañeros de los Brooklyn Nets en Los Angeles.

"Lideraré con el ejemplo y mostraré que los jugadores gays no son diferentes de los heterosexuales", afirmó Collins hace diez meses. Y el domingo lo demostró.

Por Daniel García Marco/DPA



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